BALONMANO | CHAMPIONS
Castigo vikingo al Ademar
Skjern 33 - Abanca Ademar 25 / El Skjern danés no da ninguna opción al equipo leonés. Tercera derrota en Liga de Campeones que reduce al mínimo el margen de error

La defensa del equipo leonés no brilló ayer a la altura de otras ocasiones y no fue capaz de neutralizar la poderosa primera línea danesa. BO AMSTRUP
g. fernández | león
El Abanca Ademar tiene puesto su umbral de sufrimiento en torno a los 25 goles. Es la raya —Guijosa lo ha dicho muchas veces— que marca sus partidos para bien o para mal. Ayer recibió más de treinta ante el Skjern (33-25) y perdió de forma contundente ante el actual líder de la liga danesa un rival sólido al que el plantel leonés solo pudo mirar a la cara en los primeros quince minutos de partido donde incluso llegó a ponerse por delante (3-4). Pasado ese tiempo empezó a funcionar el rodillo nórdico amparado en los cañonazos de su primera línea con Olsson como brazo ejecutor, su defensa solvente y el portero Nielsen que —a pesar de su barriguita y sus 120 kilos de peso— sin duda ayer hizo el partido de su vida.
Con la de ayer el Ademar lleva tres derrotas en Champions en cuatro partidos y alejado ya de la cabeza de grupo se complica sobremanera su paso a la siguiente ronda de la máxima competición continental. Prácticamente, el equipo se queda sin margen de error. Es tal vez el peaje a pagar por la ausencia de cinco años de la Liga de Campeones.
Un resultado final abultado que no parecía pronosticar la buena entrada de los leoneses en el partido. De entrada el Abanca Ademar plantó cara al Skjern y se llegó a poner incluso por delante 3-4 cuando Mario López culmina una contra. En esos minutos el ataque marista raya a su mejor altura: es una obra coral donde los balones llegan a los extremos, hay conexión con el pivote Piñeiro y el lateral Costoya (cinco tantos ayer) siguió dando muestras de que hoy por hoy es la gran referencia ofensiva del equipo. Sus acciones de uno contra uno fueron de lo mejor ayer.
Pero el Skjern tiene una primera línea potentísima donde resalta el lateral derecho sueco Markus Olsson que machaca repetidamente la meta defendida por un Vladi Cupara que, con todo, mantiene al equipo en el partido en más de una ocasión en los primeros treinta minutos cuando las cosas se ponen complicadas.
En el momento en que la renta danesa sube a tres goles Guijosa pide su primer tiempo muerto. Pero el ataque se espesa y los daneses se van a cuatro. Una reacción del Ademar, con 0-2 de parcial, le mete de nuevo en el partido pero cada fallo en el lanzamiento o cada error el Skjern lo castiga sin remisión. Con 18-15 (demasiados goles en contra) se llega al final de los primeros treinta minutos.
En la segunda parte sale Biosca en la portería de inicio y el Skjern cambia su defensa a 5-1. El ataque marista no carbura la primera línea no desatasca el juego y en cambio la del equipo nórdico es letal: la brecha en contra sube a cinco goles: 20-15 y Guijosa intenta parar el aluvión con un nuevo tiempo muerto. Pero la defensa leonesa sigue siendo demasiado permeable en el centro: los ataques daneses duran apenas segundos y acaban en gol de sus lanzadores. El Ademar se tambalea y el Skjern se va a siete arriba 23-16. El partido entra en sus minutos mas alocados y curiosamente son los mejores del Ademar: endosan un parcial de 0-2 al Skjern ponen el marcador en 23-18 y alientan una pequeña esperanza con Jaime Fernández de abanderado que con su tercer gol pone al Ademar a cuatro: 26-22. Por desgracia la reacción quedó ahí. El Skjern volvió a castigar cada error y cada precipitación para irse en el marcador y sentenciar el partido.