El Sevilla se desquita del Spartak
Los andaluces se acercan a octavos tras firmar un partido notable en el Pizjuán.

El Sevilla se mostró mucho más consistente que el Spartak Moscú en el Sánchez Pizjuán. MUÑOZ
CURRI CARRILLO | SEVILLA
El Sevilla ganó 2-1 al Spartak Moscú y dio así un gran paso para estar en los octavos de la Liga de Campeones, en un partido sin brillo y con una segunda mitad más disputada al ofrecer los rusos una versión más ofensiva, con lo que el equipo español se desquitó del 5-1 encajado hace dos semanas en Moscú.
El Sevilla, que recupera la segunda plaza del grupo con 7 puntos, dos más que el Spartak, fue superior en un primer tiempo en el que se adelantó con un tanto de cabeza del francés Lenglet, tras lo que marcó el 2-0 a los 60 minutos con un golazo del argentino Éver Banega, pero al final pasó apuros al reaccionar los rusos y ponerse con 2-1 a doce del final.
El conjunto español salió muy fuerte, con una presión muy alta, y esto impidió al Spartak jugar como le gusta, es decir, con el fútbol rápido y al contragolpe con el que le desarboló y goleó en Moscú. El dominio del Sevilla, con robos en zonas de peligro y un juego más elaborado que otras veces para abrir huecos en la zaga rusa, se materializó en el marcador cuando parecía que empezaba a atenuarse su empuje, a la media hora, cuando el central galo Clément Lenglet cabeceó con potencia un córner botado por Banega y logró el 1-0.
En la reanudación, el equipo moscovita salió con la consigna de estirar sus líneas y el reto de variar el guión del partido e inquietar al rival mucho más cerca de su área rival, pero, salvo en una tímida incursión de Promes que abortó la defensa local, le costó un mundo generar peligro real ante la meta de Sergio Rico.
Las llegadas más peligrosas fueron del Sevilla. Nolito lo intentó, pero su tiro cruzado salió rozando el poste derecho de Sélijov, si bien el que no perdonó al filo de la hora de juego fue Banega, que hizo el 2-0 con un zurdazo desde la frontal del área que se coló muy ajustado y a media altura en la meta rusa.
El Spartak se fue arriba, pero sin éxito ni claridad. El 2-1 en los minutos finales no inquietó a un equipo que se acerca a octavos.