TESTIMONIO TRAS LA TERAPIA
Ángel, un ludópata rehabilitado

«Ese ansia que nos puede hasta la pérdida de nuestros propios actos, que nos arrastra hacia la llamada de una suerte que no encontramos, derroche de tiempo y nervios que nos llevan al sufrimiento interno, al desengaño, al saqueo de nuestros propios bienes, a caer en una satisfacción ficticia, que apenas dura lo que duran nuestros bienes momentáneos, dolor y angustia que nos atrapa por más tiempo del que imaginamos. Pero nuestros sentidos nos arrastran muy a menudo hacia lo mismo, sentimos que desahogamos todo pero siempre nos conduce a la misma mentira, la más grande de todas, engañarnos. Por eso el dicho ‘Te quieres comer el mundo y el mundo te come a ti. Acudo a una terapia de grupo, somos unos pocos, todos nos llevamos bien, somos conscientes de que tenemos un problema. Son problemas que intentamos resolver y nos resulta difícil. Algunos los hemos resuelto en cierta medida, otros tenemos baches, pero tenemos un gran don, y es que somos conscientes de nuestros problemas y no lo ocultamos porque somos sinceros. Seguro que esa conciencia nos sacará del problema».