La defensa del lado débil
F ue complicado de partida analizar la estructura en cuanto al sistema de juego del conjunto leonés. Y es que nos encontramos con la alineación en la que vimos que iniciaban el partido cuatro centrales y nos hizo pensar que esa sería la línea defensiva. Luego comprobamos que no fue así. La Cultural planteó un sistema inicial de 1-5-1-3-1, en el que Iván y Aridai ocupaban los espacios exteriores e Iza asumía la zona interior, en la que intentó ser una ayuda permanente a Yeray. Sorprendente fue también ver a Buendía de delantero único y dejar desplazado a Rodri a la banda derecha. Todos estos cambios tácticos no resultaron eficientes. Los leoneses sufrieron mucho en la primera parte tanto en acciones por fuera como por dentro. El espacio entre carrileros y centrales era penalizado por el Lugo con numerosas llegadas. Quizás debido a que Iván poco había jugado en esa posición, y en esta zona se requiere de tanta especificidad que meterse por primera vez puede ser de gran dificultad para cualquiera.
Las numerosas acciones en el campo rival que generó el equipo gallego en transiciones, tras pérdida interior y en las ya citadas acciones exteriores no se tradujeron en gol en la primera parte. Gracias a una gran actuación de Palatsí.
La segunda parte siguió con el mismo guión. El Lugo llegando por fuera y utilizando dicha superioridad para finalizar con el centro y el remate. Así llegaron tanto el primer gol como el tercero. Ambos, también sea dicho, buscando el lado débil del conjunto leonés. En el primero Azeez remató solo al palo y Mario Barco empujó el rechace. Y en el tercero, el mismo goleador tras error en el perfilamiento defensivo ante el centro del lado contrario de Yasser, que le da el balón en la pierna y queda perfecto para el remate del ‘9’ del Lugo. El otro gol lucense vino después de un saque de esquina en el que la defensa zonal leonesa, perdió la referencia del rematador y del posterior rechace para que Iriome marcara.
Entre tanto,? cambios con Iza de lateral en línea de cuatro y la entrada de Mario Ortiz, que dieron cierta estabilidad al final. Ello permitió acabar el partido con mejores sensaciones, que se culminaron con el gol de Aridai después de una gran acción de Rodri dentro del área.