Barrul: «Quiero estar en Tokio 2020»
El boxeador leonés comparte con los alumnos de su padre Vicente el quinto título de campeón de España El próximo año dará el salto a la categoría Élite, donde espera revalidar el cinturón.

Antonio, en el centro, junto a los alumnos de su padre en el homenaje al campeón, que no se perdió Rafa Guerreo. SECUNDINO PÉREZ
sergio c. anuncibay | león
Sólo tiene 19 años, pero Antonio Barrul es ya uno de los boxeadores más prometedores del país. Ha ganado cinco veces el cinturón de campeón de España y Rafa Lozano lo tiene en sus pensamientos cada vez que hace una convocatoria de la selección. De hecho, este púgil leonés ha entrenado varias veces en la Blume, el centro de alto rendimiento de Madrid.
No obstante, ha sido su padre Vicente quien ha esculpido la pegada y el carácter de un deportista ambicioso que sueña con estar en los próximos Juegos. «Quiero representar a León en Tokio 2020», apunta Antonio desde el gimnasio que tienen en el Centro Cívico Ventas Oeste, sede del Club Fuerte y Constante, donde otros niños, casi setenta, siguen los pasos del actual campeón de España.
Antonio compartió ayer con estos chavales, amantes del boxeo, el título nacional ganado en Murcia la semana pasada. Contó a los alumnos de su padre Vicente como superó en la final los problemas que arrastraba en la mano derecha. La inoportuna lesión lo dejó fuera del Europeo, una de las grandes citas que afrontaría esta temporada.
Se rompió la mano una semana antes de la competición internacional. Parecía que tampoco podría ir al Campeonato de España pero su compromiso con este deporte de esgrima lo empujó hasta el cuadrilátero para pelear por el cinturón con un solo puño.
Los días antes entrenó a las órdenes de Vicente como si fuera zurdo y durante el combate únicamente utilizó la diestra para marcar. Daniel Raposo, su rival, sufrió las embestidas de Antonio Barrul, un ejemplo para el resto de niños que acuden al Club Fuerte y Constante.
Entrena seis días a la semana, dos horas por la mañana y tres por la tarde. Así desde bien pequeño. Debutó a los quince años y ganó por ko en el segundo asalto. Desde entonces es habitual verlo en lo más alto del podio. Hasta en cinco ocasiones ha ganado la corona nacional.
Confía en repetir esa misma victoria la temporada próxima, aunque asume que tendrá que dar un paso adelante porque cambia de categoría. A partir de ahora boxeará en Élite y podría enfrentarse a púgiles mucho mayores que él y con más experiencia.
No le asusta el reto. Sabe que éste es un paso más en el camino que conduce a Tokio. Lo tiene entre ceja y ceja. Lo primero será recuperarse perfectamente de ese problema que arrastra en su mano y después tendrá que entrenar muy duro en el gimnasio.
No volverá al ring hasta el próximo año. «Tengo bastante trabajo por delante porque hay que mejorar la fuerza», revela Antonio, que se acuerda también de quienes le han apoyado para llegar hasta aquí, principalmente «el Ayuntamiento de León y López Benito», aunque también cuenta con una dilatada nómina de empresas que lo patrocinan.