Ser o no ser
Ser o no ser, estar o no estar, son situaciones reales por las que todos los que componen la familia culturalista ( plantilla, cuerpo técnico, dirigente, aficionados...) están pasando a estas alturas de la temporada. No es fácil vivir este escenario nada reconfortante, donde cada partido empieza a ser más que decisivo, para intentar enderezar un rumbo que no es el esperado, y que empieza a tomar tintes de un color oscuro, que no permite ver con claridad la luz . Jornada a jornada las dudas se hacen cada vez más patentes y lo que en un principio parecía un futuro esperanzador, en los últimos tiempos se ha tornado en algo más que sentimientos encontrados.
Catorce partidos para poner solución a este mal sueño que se está viviendo, donde un par de victorias seguidas son la medicina para revitalizar un equipo que por juego, la posición en la tabla no debería ser esa, pero los goles marcan el destino, y ahí está la clave, se logran goles, pero se encajan más y los puntos y las victorias con esta tesitura no pueden llegar. Los errores son parte de este deporte, pero dentro de un orden, el ser repetitivos en ellos tiene sus consecuencias y se pagan muy caros. ¿Estamos hablando de actitud o aptitud? Es necesariamente una reflexión a tener en cuenta, y no precisamente sólo de forma pasajera.
Una sola victoria como visitante dice del poco bagaje en cuanto a puntos se refiere, para un equipo que los necesita. Cuatro jornadas seguidas sin puntuar son demasiadas concesiones, independientemente de cuál sean los rivales, poniéndote en una situación demasiado adversa, que debes recuperar lo antes posible, para volver una dinámica positiva.
Este sábado debe comenzar la reconquista, y el Reino de León tiene que ser inexpugnable para los equipos visitantes. El Reus tiene que ser el primero, donde solamente vale la victoria y sumar tres puntos. La afición y la cuidad de León lo saben, y seguro que no fallarán. Ahora queda que los actores en el terreno de juego hagan su trabajo, porque los medios están puestos.