BALONMANO | LIGA ASOBAL
El Ademar no hace prisioneros

El brasileño Acacio choca contra su compatriota Raúl Nantes, ex del Ademar y máximo artillero del partido con diez goles. FERNANDO OTERO PERANDONES
Abanca Ademar 30 Anaitasuna 26 El equipo leonés firma otra
gran tarde y pone tierra de por medio con un rival directo en la lucha por la segunda plaza
sergio c. anuncibay | león
El Abanca Ademar lanzó ayer un nuevo croché al pecho de un rival directo en la pelea por el segundo puesto. Tumbó al Anaitasuna (30-26) y puso tierra de por medio con otro candidato a esa plaza que conduce a la Liga de Campeones. Entre los dos aspirantes hay ya cinco puntos de diferencia, cuatro con el Huesca, tercero en la tabla.
Todo un golpe de efecto que acredita el buen momento por el que atraviesa el equipo leonés, lanzado hacia el subcampeonato tras dejar en la estacada al conjunto navarro, que siempre estuvo a merced de un Ademar que apenas pasó apuros, más allá de un momento puntual en la segunda parte, cuando el brasileño Raúl Nantes, desatado en ataque, martilleó desde los nueve metros la portería local.
Hizo diez goles y sus lanzamientos permitieron al Anaitasuna colocarse a un solo tanto (20-19), en el ecuador del segundo tiempo, pero entonces apareció David Fernández para hacer un doblete que estiró de nuevo la ventaja.
Fue el único momento de apuro. No hubo más. En parte porque Biosca apagó con otra actuación soberbia cualquier conato de rebelión. También porque la defensa hizo un trabajo bárbaro, sujetada por Gonzalo Carou, que tuvo que multiplicarse para salir a tapar a los laterales navarros. El Ademar volvió a ser de nuevo ese equipo fiable, y regular, que resurgió tras el parón, cuando el calendario ha permitido cierto respiro. Todo lo contrario que los de Juanto Apezetxea, que llegaban al Palacio con el desgaste lógico de ese carrusel de compromisos a los que obliga la EHF, la Liga y la Copa del Rey. Venían de jugar el miércoles ante Cuenca.
Y eso lo aprovecharon los leoneses. Salieron del túnel de vestuarios muy enchufados y tras unos primeros minutos de tanteo, Piñeiro y Mario López dejaban claro con qué intenciones afrontaba el Ademar este compromiso.
De hecho, los seis primeros goles del conjunto local los firmaron seis jugadores diferentes. De poco sirvió que el técnico rival parara el partido prácticamente al comienzo. No le gustaba nada de lo que veía sobre el parqué.
Los leoneses estaban finos en defensa y cada balón que robaban acababa en un contraataque de libro. Biosca ponía el candado a la portería y Costoya, que arrancó muy bien el choque, hacía su tercer gol al cuarto de hora (10-5). Antes había encontrado a Piñeiro en su hábitat.
En la acción siguiente, Juanín sellaba desde los siete metros la máxima diferencia, seis goles (11-5) que desembocaron en el segundo tiempo muerto de Juanto, incapaz de contener la hemorragia. Por si fuera poco, Cupara, que sólo saltó a la pista en los penaltis, detuvo dos de tres penas máximas.
Si bien, el Anaitasuna pudo reducir algo la diferencia justo antes del descanso (15-11), gracias a los lanzamientos de Mikel Arrizebalaga y a una defensa más agresiva, aunque nada pudo hacer por evitar el efecto inverosímil que dio Juanín al balón para firmar su cuarta diana cuando la pareja arbitral amenazaba con pasivo. El extremo leonés únicamente falló un lanzamiento y acabó el choque con ocho dianas.
El descanso prácticamente no alteró el guion y el Abanca Ademar siguió por la misma línea. Un fly de Costoya demostraba que los locales estaban cómodos. Si no llega a ser por la efectividad y la osadía de Raúl Nantes, que se las jugaba todas, la brecha hubiera sido mucho mayor.
El lateral izquierdo del Anaitasuna mantuvo la tensión, hasta que tuvo fuerzas. Hizo cinco goles consecutivos para poner a los suyos a uno (20-19), pero a los de Guijosa, que han ganado en experiencia, no les tembló el pulso. También ayudó la exclusión de Exteberría y ese parcial de 3-1 que devolvió la renta a los leoneses (26-21).
A partir de ahí, el Ademar, que aceleró sus transiciones, sentenció el encuentro por la vía rápida y dio un paso más hacia ese segundo cajón del podio al que subieron el curso anterior.
Aún queda mucha Liga, pero la victoria de ayer allana el camino, sobre todo porque han dejado a cinco puntos a un rival directo. Además, Guadalajara empató con Benidorm y Granollers perdió contra Cuenca.
El bloque ademarista visitará la próxima jornada la cancha del Teucro, antes de recibir en el Palacio al Puerto Sagunto. Quedan todavía ocho finales hasta la conclusión del campeonato.