BALONMANO | LIGA ASOBAL
Costoya rescata un punto
El lateral asturiano Álex Costoya batió a Bruixola sobre la bocina para rescatar un empate que parecía perdido. FERNANDO OTERO
sergio c. anuncibay | león
El Abanca Ademar volvió a ser vulnerable, como en la primera vuelta, cuando el cansancio desdibujaba el juego de los leoneses. Otra vez apareció la peor versión, ante un rival que ocupa puestos de descenso, pero que encontró en el Palacio una polea para agarrarse a la permanencia.
Faltó contundencia en defensa y efectividad en ataque. Tampoco le vino bien el ritmo alocado al conjunto leonés, que pudo salvar un punto en la agonía del encuentro frente a un Puerto Sagunto que estuvo muy cerca de tumbar al bloque de Guijosa (24-24).
Si no llega a ser por los cuatro siete metros que detuvo Cupara, y, sobre todo, porque el imberbe Gonzalo Pérez no se contagió de los errores que acumulaban sus compañeros, el Ademar habría sufrido, seguro, la segunda derrota en Liga este año.
No salió prácticamente nada, principalmente en la tarea ofensiva. De hecho, el equipo local tuvo la victoria en su mano, pero Rodrigo, que corrió como una gacela a la contra, estrelló dos lanzamientos seguidos en Bruixola. Y en la acción siguiente, Savic no perdonó en los seis metros. Los valencianos ganaban de un gol y sólo quedaban nueve segundos de disputa. Guijosa paró el partido y preparó la última tentativa, con siete de sus efectivos sobre el parqué y sin portero.
Costoya hizo bueno el guion del técnico y rescató un empate que mantiene ese colchón de seguridad de cuatro puntos respecto a Granollers —también Logroño—, tercero, que ayer tampoco hizo los deberes y firmó tablas con Bidasoa.
Pero pudo ser peor. El Ademar caminó durante todo el compromiso por una línea tan fina que a punto estuvo de romperse. Entró muy mal a la pista y desde el principio daba ciertas señales de que algo no funcionaba. Tres pérdidas consecutivas permitieron al conjunto visitante ponerse por delante (2-4), después de que Spiljak aprovechara las facilidades defensivas de los leoneses.
La exclusión de Zmavc enganchó al Ademar de nuevo a la pelea con un parcial de 2-0 tras sendas acciones de Simonet y Costoya, pero las imprecisiones eran una constante por ambos lados. Sólo Gonzalo estaba enchufado y cada vez que le llegaba la bola fusilaba sin contemplaciones al meta contrario. No falló ni uno de los diez lanzamientos que intentó. Lo metió todo.
Fue como un oasis en mitad del desierto. Los demás estuvieron muy lejos de su mejor versión. Y eso lo aprovechó el Sagunto, que puso en muchos aprietos a un Ademar que apenas encontró consuelo en la primera línea.
Hasta tres goles, y en dos ocasiones, tuvo de ventaja el conjunto leonés, aunque fue incapaz de defender ese botín e, incluso, casi lo pierde. Los de Guijosa sufrieron para atacar en estático, sin encontrar líneas de pase a los extremos o al pivote. Zmavc y Spilkjak cerraron las puertas en seis metros y al bloque ademarista se le hizo de noche.
Un resbalón inesperado del que podrán reflexionar en los próximos días. No habrá Liga hasta el 11 de abril. Entonces visitarán al Huesca, otro rival directo por ese segundo puesto que, de momento, está bien encarrilado.