Santa Teresa reinventa el fútbol
Innovación. El Colegio Santa Teresa aborda la enseñanza de las asignaturas desde un prisma diferente que refuerza el pensamiento crítico de los estudiantes. La pregunta ‘Quién inventó el fútbol’, planteada por los alumnos, sirve como punto de partida para desarrollar las materias durante un par de semanas. .

El lateral de la Cultural, Ángel García, en el centro, escoltado por el preparador físico Xabel Secades y por el directivo Juan Luis Díez, durante el acto que compartieron con los alumnos del Colegio Santa Teresa.
sergio c. anuncibay | león
De las paredes del Colegio Santa Teresa cuelgan fotografías de algunos de los mejores futbolistas de la historia. Pelé, Maradona, Cristiano, Messi... Hay también maquetas que reproducen un terreno de juego al que no le falta ningún detalle. Las estanterías de los pasillos que serpentean las aulas de Primaria están repletas de libros que tratan sobre este deporte. Y cada uno de los alumnos guarda en su escritorio un dossier que responde a las principales dudas que les han asaltado mientras abordaban una temática que se escapa a los mecanismos convencionales de la enseñanza.
Todo esto es el resultado de varios días de aprendizaje tras una pregunta planteada por los propios estudiantes de los tres primeros cursos de este ciclo formativo. ¿Quién inventó el fútbol? ha sido el punto de partida del último proyecto pilotado por el Colegio Santa Teresa de León, que implantó esta metodología de forma generalizada y sistemática hace tres cursos en todas sus etapas, desde Infantil, donde únicamente usan esta herramienta, hasta Secundaria.
Cada tres meses, más o menos, los alumnos, de forma individual, «piensan y escriben sobre lo que quieren aprender y cómo les gustaría hacerlo», explica la directora Mercedes Ávila. Después hay una votación y la pregunta con más respaldo se convierte en el eje sobre el que girarán los interrogantes del proyecto, relacionados con las asignaturas.
«Siempre trabajamos los contenidos curriculares», subraya la responsable del colegio, quien asocia a este sistema muchas ventajas porque «facilita que todos los alumnos sean protagonistas de su aprendizaje, vinculándolo con el entorno», explica.
También «favorece la reflexión, la colaboración entre compañeros y aumenta sus competencias», añade Mercedes Martínez, directora de Infantil y Primaria, quien destaca como los escolares que participan en estos proyectos adquieren «un pensamiento crítico» respecto a los asuntos que les rodean.
Igualmente, «identificamos las competencias de cada alumno, que además está motivado por aprender al partir de sus intereses», señala la directora de este colegio, que alude varias veces a la «innovación» como una de las principales «señas de identidad» del centro.
Además, esta metodología, «inclusiva», pone en alerta al profesorado, que toma una posición proactiva respecto a cómo afronta su función pedagógica. «Cuando se plantea la pregunta, los docentes de los cursos afectados nos reunimos y vemos de qué manera podemos dar respuesta a esos interrogantes desde las distintas materias», aclara. Así, en Educación Física organizaron una liga, en matemáticas realizaron estadísticas o midieron las proporciones del campo y en inglés aprendieron vocabulario vinculado al fútbol. Los más pequeños recortaron con precisión cirujana la silueta de los futbolistas, las pegaron sobre el verde de un cartón y debatieron alrededor de los distintos sistemas de juego. También completaron un mural que respondía a todos los interrogantes que rodean al fútbol. Lo colocaron en uno de los pasillos. En él resolvían los orígenes, su historia, el reglamento o los valores asociados al deporte.
Allí, junto a esa pared, perdieron el miedo a hablar en público. «El mural está hecho con los trabajos de los alumnos, que deben exponerlos para el resto de los compañeros», apunta Mercedes Martínez, quien considera que con este tipo de actividades «enseñan para la vida».
Implican además a las familias y celebran talleres con ellas de forma periódica. Hay progenitores, incluso, que han pasado por las aulas para dar alguna charla si el tema que desarrollan tiene que ver con su trabajo. Ocurrió, por ejemplo, cuando abordaron las vacunas. Había una bióloga y una médico entre los padres y acudieron al colegio para hablar sobre este asunto.
En esta ocasión han contado con el exárbitro Turienzo Álvarez y con Celsa García, santo y seña del fútbol femenino. «Les llamó mucho la atención que una mujer se dedicara de forma profesional a este deporte», recuerda Mercedes Ávila, que valora como los estudiantes del Santa Teresa «construyen los aprendizajes por descubrimiento, interactuando entre ellos y el entorno». Del mismo modo participó la Cultural y Deportiva Leonesa, el equipo de referencia para muchos de los niños de este centro. Alguno incluso recita la plantilla de memoria. Por el salón de actos pasaron el lateral Ángel García, el directivo Juan Luis Díez y el preparador Xabel Secades, encargados de cerrar el proyecto de aprendizaje que ha gravitado alrededor del fútbol.
Antes hubo otros, igual de curiosos. ¿Se puede tocar el sol, la luna y las estrellas?, ¿cómo podemos ayudar a los demás?, ¿cuándo existieron los dinosaurios?, ¿quién fue el primer rey de España?, ¿cómo hacer para que el mundo sea feliz? o ¿por qué si todos tenemos el mismo cerebro tenemos distintas formas de pensar? son sólo algunas de las preguntas que han propuesto los alumnos el último curso. Habrá más. «No es algo puntual, es fruto de un largo proceso de reflexión-acción y del trabajo en equipo del claustro de profesores», declaran desde la dirección, que ya comparte con la Red Institución Teresiana una iniciativa pionera que moderniza la enseñanza de una manera transversal.