Desenlace final
H oy sabremos al final del día como termina esta película que dura desde ya avanzado el mes de agosto del pasado año. El decisivo capítulo, donde quien no ha hecho los deberes, se juega todo su futuro en noventa minutos.
Depender de sí mismo con un popurrí de equipos luchando por la misma necesidad, es un punto a favor, aunque ni suma, ni garantiza nada. Enfrentarse ante un rival que también tiene posibilidades de conseguir su propósito, diferente al del conjunto leonés, conlleva mayor competitividad y gran intensidad, combinando ciertas emociones con abundantes dosis de tensión, difícilmente controlables. Jugar como visitante, como en este caso la Cultural, acarrea sus inconvenientes, aunque eso no certifica si la presión es más fuerte para el equipo que lo hace como local, el Numancia, con el apoyo masivo de la afición. Alicientes no faltan en este partido y la temperatura irá subiendo según vayan pasando los minutos.
El paso por el equipo culturalista en esta categoría está siendo lo que en el cine se conoce como una tragicomedia, donde los personajes van cambiando cada semana de estado de ánimo con un público, en este caso la afición, sufriéndolo como testigo. Soria será el lugar del desenlace, ¡quién sabe si feliz, o tal vez nefasto!.
Diversas son las opciones de posibles resultados que pueden darse, y en varias de ellas la Cultural sale airosa. La plantilla sabe que esta final hay que ganarla para certificar esa permanencia que no termina de llegar, con demasiadas idas y venidas que no han echo más que alargar esta situación. No es tiempo de pensar que para muchos de los jugadores, éste será su último partido con esta camiseta, un entrenador que dice adiós, ( mediático o no....) pero solamente hay un propósito, que es continuar en la categoría, y eso pasa por ganar, sin mirar otros resultados. Luego... Dios dirá.