«Soy el máximo responsable, espero que este descenso no separe a León de su Cultu»
Rubén de la Barrera / Entrenador de la Cultural y Deportiva Leonesa

Rubén de la Barrera.
Rubén de la Barrera (La Coruña, 1985) ofrece su versión sobre el descenso de la Cultural y Deportiva Leonesa de Segunda a Segunda División B, antes de abandonar la disciplina culturalista para irse como segundo de Asier Garitano a la Real Sociedad. «El descenso de la Cultural no le viene bien a León ni a nadie», manifiesta el técnico nada más comenzar la entrevista en exclusiva a Diario de León.
—¿Qué pasa por su cabeza el día después del descenso de la Cultural a Segunda División B?
—Es complicado, porque es un momento que nadie desearía que llegara. La verdad es que todas estas horas que han pasado le permiten a uno echar la vista atrás y revisar todo lo que ha sido esta temporada y extraer cada uno sus propias conclusiones.
—Según la revisión que ha desarrollado en estas últimas horas, ¿la planificación de esta temporada no se hizo con rigor?
—Esa evaluación responde a si se cumple un objetivo o si no se cumple. Si la clasificación final es buena seguramente esa planificación es buena. Y si no se consigue el objetivo quiere decir que algo no se ha hecho bien. Entiendo que la planificación tenga debate, más que nada cuando no se cumple el objetivo de la permanencia.
—¿Por qué no se dio la posibilidad de que algunos jugadores como Santiago Magallán, Yosuke Ideguchi o Yasser fueran en el primer caso cambiada su ficha por otro futbolista debido a su lesión y los otros dos haber aportado más al equipo?
—En el caso de Santi Magallán se lesionó de gravedad en pretemporada y no fue posible otra opción, mientras que en el caso de Yosuke y Yasser ya sabíamos lo que había cuando llegaron tanto un futbolista como el otro.
—¿Cree que la Cultural dejó pasar la oportunidad de haber salvado la categoría y no haber caído al descenso de Segunda B?
—En cuanto a la dinámica del equipo a lo largo de la temporada ha habido diferentes momentos. Hay que partir de una situación concreta. Tuvimos un inicio fenomenal de temporada que provocó que perdiéramos la perspectiva. Circunstancia que es errónea. Ha habido ciclos en los que hubo de todo. A partir de la derrota en Lugo nos metimos de lleno en la segunda vuelta, en la que se lograron dos puntos más que en la primera. En los últimos cinco partidos de la segunda vuelta hemos sumado cinco puntos y esa cantidad se superó en la primera. Creo que hay un partido decisivo que fue el encuentro en casa ante el Lugo. Un partido que seguramente si se hubiera ganado, no definitivamente, pero sí virtualmente habríamos estado salvados. Al igual que el de Tarragona, en el que tienes una renta grande que al final no se mantiene. Esos dos partidos fueron definitivos, porque son dos partidos en los que podría haberse cerrado la permanencia en Segunda División. El rendimiento fuera de casa no fue el idóneo. Errores nos privaron de puntos. Ello nos obligó a ir a Soria a jugarnos el todo por el todo.
—¿Algún integrante de la plantilla le ha decepcionado por su rendimiento?
—Aquí todo el mundo esperaba lo máximo de todo el mundo. Unos dan resultados desde el primer momento. Sí es cierto que a lo largo de una temporada se dan fluctuaciones. Unos rinden por encima de lo que ellos esperan. Otros rinden por debajo de las expectativas que teníamos sobre ellos, pero creo que ocurre en todas las plantillas independientemente de los resultados. El denominador común ha sido el bajo rendimiento fuera de casa. Ahí sí creo que hay una gran distancia con respecto a todo lo demás. Decepción por no mostrarnos fuera de casa como lo hicimos en el Reino.
—¿Cómo evalúa a Iván González?
—Forma parte de la plantilla porque ha de estar. Se ha ganado su sitio, con un rendimiento muy bueno el año pasado. Con las incorporaciones de Yasser, Albizua y David ha tenido que competir con otros defensas. Sé que es un jugador que va a crecer en Segunda División. Tiene que ir a mil por mil en cada momento. Cuando uno toma conciencia del rendimiento ante una competencia mayor este año, Iván ha aumentado el rendimiento con respecto a la pasada campaña.
—¿A Yeray?
—Viene de una temporada en la que ha sido muy importante. Entra en Segunda División a través de un ascenso. Tiene un inicio de competición muy buena, pero las temporadas son muy largas, para tener ese rendimiento durante 42 semanas. No se gana en Segunda tan fácil y hay etapas en el juego de cada futbolista, mejores y peores. Con la llegada de Sergio Marcos, Yeray se ha podido ver eclipsado. Si alguien ha tenido la confianza del entrenador durante estos dos años ha sido Yeray.
—¿A Mario Ortiz?
—Es lo mismo en Segunda B que en Segunda A. Está siempre por la causa. Quiere sumar y multiplicar en su juego, con el fin de dar lo máximo al equipo. Seguramente no tiene las virtudes que todo el mundo sabe, pero se hace indispensable. Este año ha habido un ciclo en el que no estuvo al máximo nivel, pero lo ha recuperado de la misma manera que ha empezado la temporada, rindiendo muy bien.
—¿A Rodri?
—Sobre Rodri pesaba una responsabilidad. La de ser el delantero del equipo. Sobre el delantero se levantan debates. Ha hecho 11 goles. Ha contribuido a que el equipo se sostuviera y llegara al final con todas las posibilidades del mundo. Era el único delantero de la plantilla y ello se ha visto multiplicado para él.
—¿Por quién o por qué le ha molestado más que el equipo haya descendido?
—De entrada por las personas que forman parte del club, por la ciudad. Lo digo porque se me vienen muchos recuerdos a la cabeza, como en el partido ante el Tudelano, cuando había 1.200 seguidores en el estadio. De aquella dijimos que había que llenar el Reino. Después en cinco o seis ocasiones se llenó el Reino. Por eso me fastidia la posibilidad de que el descenso pueda afectar a la afición de León y a la Cultural, en el sentido de que de que pueda abandonar la ciudad al equipo. Espero que la entrada al fútbol profesional haya conectado a la Cultural con la ciudad y a la ciudad con la Cultural para que esta confraternidad no se apague con el descenso del equipo a Segunda División B. Todo el mundo tiene que ir de la mano con el club, tanto la afición como la ciudad.
—¿Piensa que este paso atrás merme la capacidad de evolución de Aspire con la Cultural?
—Sinceramente espero que no. Con la pérdida de la categoría espero que el proyecto siga evolucionado. Todo ello no depende sólo de Aspire, sino de todo el mundo que directa o indirectamente estén vinculados con la Cultural. También corresponde a las instituciones y a otras personas de León que deben estar con la Cultural en cuanto a apoyo. La afición debe seguir arropando a su equipo de fútbol, que ha crecido masivamente en estos dos años. El proyecto debe ser igual de sólido. Espero que siga siendo así.
—¿Cómo va a valorar esta etapa en la Cultural como entrenador?
—Imborrable, porque es cierto que al final ese descenso me fastidia muchísimo, pero estos dos años en la Cultural me han marcado y los recordaré siempre. La pérdida de la categoría es la decepción más absoluta que he sentido en este deporte.
—¿Le molesta irse de León con este descenso después de tanto cómo costó subir, nada menos que 43 años?
—Me molesta muchísimo, porque soy consciente de que todo el trabajo que se ha hecho por todos los que componemos el club, no ha dado el resultado que todos perseguíamos como principal objetivo. Soy culturalista a muerte tanto cuando gano como cuando pierdo. El crecimiento del club está ahí. La Cultural me lo ha dado absolutamente todo. He vivido cosas maravillosas. Espero que el espíritu culturalista se mantenga tanto en Segunda, en Segunda B y en Tercera. Lo relevante para mí siempre ha sido la Cultural.
—¿En la hora del adiós que le diría a la afición leonesa?
—Es un momento muy difícil porque hemos tenido muchas y todas grandes relaciones tanto León con Rubén como Rubén con León. Después del descenso a todos nos genera un mal momento. Soy al primero que más afecta. Sólo puedo dar las gracias a la gente. Aquí hay un proyecto importante. Y lo fundamental se ha conseguido, que es llevar a León al fútbol y León a la Cultural. Hemos sentido que estas dos temporadas valen la pena. Hay situaciones que se pueden mejorar. Estoy de acuerdo. Soy el máximo responsable del descenso.
—¿La defensa y no tener un ‘9’ referencia pasaron factura?
—Una defensa mejor o peor es cuestión de todo el equipo. Y sobre el delantero, sí que nos hubiera venido bien Borja Iglesias, por ejemplo, pero eso no me lo tienes que preguntar a mí.
—¿Y haberse quedado con Toni y Gallar hubiera facilitado buena parte del objetivo?
—Les tengo un cariño importante porque a mí me han ayudado muchísimo a crecer como entrenador y habían conectado con el Reino. Me hubiera encantado seguir con ellos, pero no me corresponde a mí contestar a esta pregunta.
—Roberto Olabe ha sido muy importante en su carrera como entrenador y lo va a seguir siendo, ¿no?
—Roberto es una persona que ha pretendido conocerme muy mucho y recopilar la mayor información sobre mí para construir posibilidades. Me llamó para ser el primer entrenador de la Cultural y de ahí surgió todo. Es una persona a la que debo mucho, porque me ha permitido la posibilidad de convivir con el fútbol profesional. Sobre Roberto todo es bueno lo que me ha sucedido.