Japón se suicida pero entra en octavos por el Juego Limpio

Berezynski trata de frenar al japonés Nagatomo. ZURAB KURTSIKIDZE
ASER FALAGÁN | VOLGOGRADO
Al final era Zielinski. Un centro de delineante del mediapunta polaco puso en bandeja un balón a Bednarek para que Polonia se estrenara al fin en el Mundial al imponerse (0-1) a Japón. Fue él, y no Lewandowski, quien evitó el rosco mundialista y estuvo de paso a punto de terminar con el sueño nipón en Rusia. Un solo error de marca, un fallo infantil de un combinado que durante dos partidos y medio había demostrado el oficio de un equipo europeo, bastó para derrotar a los nipones, que reservaron jugadores y estuvieron a punto de pagarlo muy caro. A final unos y otros pactaron una derrota -o victoria, según cómo se mire- por la mínima pero suficiente para sus diferentes objetivos. Y mataron el partido a falta de más de diez minutos ante el enfado de la grada por la falta de competitividad de ambas selecciones.