Eficiencia y oficio
P artido que venía marcado por las contingencias que siempre amparan un partido así, tales como dimensiones y estado del terreno de juego, cercanía física y presión de la afición visitante. Además, la presión propia por conseguir los tres puntos para no alejarse de la zona de fase de ascenso. A todos estos factores los leoneses reaccionaron de manera correcta, supieron elegir los momentos y zonas donde poder arriesgar con el balón, acertaron en las acciones que pueden desnivelar partidos tan complicados, como son las precedidas de balón parado, y sobre todo que fueron muy contundentes en las acciones básicas defensivas como fueron repliegues muy rápidos para contrarrestar los intentos de transición rival, cortes e interceptaciones expeditivas ante los numerosos balones directos que mandó el Coruxo y dominio de esos aspectos intangibles como desesperar al rival cuando se tiene ventaja, parar el juego cuando procedía e incrementarlo cuando el encuentro lo demandaba.
En lo puramente estructural los leoneses volvieron a situarse sin balón en un sistema 1-4-1-4-1 con Hugo en parte derecha, aspecto novedoso, y con Hugo Ortiz en la izquierda para orientarse hacia pie dominante cuando tenía el balón. Sergio Marcos y Eneko jugaron por dentro junto a Yeray, dejando una sensación tremenda de superioridad sobre el rival en todos los aspectos del juego, dominio de los tiempos, recepción de balones interiores y capacidad de filtrar últimos pases sobre la línea de finalización e incluso finalizar ellos mismos algunas acciones.
Los gallegos, por su parte, plantearon una estructura de 1-4-2-3-1 cuando tenían balón con Fernando en la media punta, y Manu Justo como hombre más adelantado. Estos dos jugadores fueron los mas destacados del equipo rival, notándose en demasía la salida de Fernando.
Los dos primeros goles del partido vinieron en acción similar en saque de esquina, ambos tras ataque de zona 1 y prolongación para empujar. Y el gol que desequilibró el choque vino tras un pase filtrado sobre Aridane que golpeó a portería, Alberto rechazó el balón y Eneko que llegaba al área la cruzó para anotar. Victoria del llamado oficio, más que de vistosidad por parte de los culturalistas, que mantiene al equipo en la lucha con los de arriba y que se podrá hacer realmente buena en la nueva visita a tierras gallegas ante el Rápido de Bouzas.