El Barça golea a medio gas
La pegada de los de Valverde les permite salir airosos de su pulso frente al Rayo Messi anota su gol 26 en la Liga.

Messi celebra su gol al Rayo, el que ponía el 2-1 en el marcador. DALMAU
VÍCTOR MARTÍ | BARCELONA
El Barcelona, sin brillo en el juego pero letal en ataque, remontó un partido que se le complicó ante un combativo Rayo Vallecano (3-1) y sumó otros tres puntos más en la Liga antes del partido de vuelta de los octavos de la Champions contra el Lyon.
El líder reaccionó al gol de Raúl de Tomas en el primer tiempo gracias, en parte, a los cambios ofensivos en el segundo de Valverde. Piqué, antes del descanso, Messi, de penalti, y Luis Suárez acabaron con la resistencia del Rayo que, pese a competir ante el todopoderoso equipo catalán, encadenó la sexta derrota consecutiva.
Le costaba abrir el campo al equipo azulgrana. Los laterales no sorprendían por fuera, mientras que por dentro ni Messi ni Coutinho exigían a los zagueros vallecanos. Un monólogo sin ideas en el que Arthur se empequeñecía y solo la cresta de Vidal emergía en la medular robando balones. Pese a la falta de ideas, llegaron las primeras ocasiones azulgrana. Suárez, en un disparo, Messi, en un remate de cabeza que Dimitrievski rechazó, y un disparo flojo de Coutinho. Tres llegadas que precedieron el tanto de Raúl de Tomás. El ‘9’ del Rayo cazó un balón largo y, en solitario, sorteó a Piqué y Semedo para inventarse un cañonazo ajustado al poste izquierdo de la portería defendida por Ter Stegen (0-1, min 25).
Se le complicaba el partido al Barcelona que remó, con más corazón que juego, antes del descanso. El asedio tuvo premio y llegó a balón parado. Falta lateral trazada por Messi y Piqué, desde atrás, remató a placer con la testa para igualar el encuentro (min 39).
No lo veía claro Valverde y, tras la reanudación, dio entrada a Dembélé. Esta vez el sustituido no fue Coutinho, sino Arthur. La apuesta le volvió a salir bien al técnico azulgrana.
Y eso que el Rayo salió impetuoso con dos llegadas de Comesaña y Bebé, que la zaga azulgrana solventó sin demasiados problemas. No obstante, el ritmo era azulgrana. Abría el campo el Barcelona y así llegó el penalti de Amat a Semedo. Esta vez Messi no cedió el balón a su amigo Luis Suárez y, con un sutil disparo raso con la zurda, engañó a Dimitrievski (2-1, min 51). Tras el gol, mandaron los velocistas. Con Dembélé desbocado con sus carreras eléctricas por la banda derecha y una presión intensa de Vidal y Busquets, ahogaba el líder al Rayo. Valverde quiso frenar el ritmo diabólico con la entrada de Rakitic. Fue precisamente el croata protagonista en el tercer tanto. La gacela Dembélé condujo la transición, Rakitic trianguló dentro del área con Luis Suárez y el uruguayo anotó a placer el definitivo 3-1.