Lo que funciona no se toca
L uis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, está más pendiente de su ego que de promover y mejorar el deporte que preside. Sus veleidades con Javier Tebas están a punto de provocar otro cisma en el fútbol patrio.
La Liga Iberdrola está llevando al fútbol femenino a una cota que jamás se había visto ni vivido en este país, pero por aquello de que yo la tengo más grande echa un pulso a Tebas y pretende crear una Primera División paralela bajo el aliciente de que será el campeón de esta nueva competición el que pueda disputar la Champions femenina para la que, por ejemplo, el Barcelona tiene pie y medio en las semifinales.
Rubiales haría bien en hacérselo mirar porque este intento de quitar competencias a la Liga de Fútbol Profesional por celos con Tebas, o por entender el fútbol de forma diferente a la hora de la organización, puede devolver al fútbol femenino a la edad de piedra. ¿Qué sucederá si la nueva competición que pretender crear ve la luz e Iberdrola retira su patrocinio? El fútbol español debe caminar en la misma dirección aunando esfuerzos. Todo lo demás son fruslerías que puede pagar muy caro en no mucho tiempo. Rubiales y Tebas deben dejar personalismos y sentarse en una mesa a negociar competencias y contenidos porque, además, están condenados a entenderse. Que ambos piensen en la nueva Liga Europea que pretende crear la Uefa con la anuencia de los equipos españoles que puede echar por tierra la LigaSantander. Tiempo al tiempo.