BALONMANO
Pesic medita continuar en León
El serbio busca solucionar su situación familiar para firmar la renovación con el Ademar La directiva le ofrece tres temporadas y le da 15 días para contestar.

Pesic llegó al Ademar hace tres temporadas y el club le ofrece el clásico 2+1 para seguir. ALBA PACHECO
El caso de Zivan Pesic va camino de convertirse en un quebradero de cabeza para el Abanca Ademar. El pivote aún no ha respondido a la oferta de renovación que le ha trasladado la directiva. «Hablamos con el jugador el viernes pasado y le dimos un plazo máximo de dos semanas para contestar», confirma el presidente del club, Cayetano Franco. La entidad leonesa quiere que el internacional serbio continúe ligado al equipo tres temporadas más —con la clásica oferta de 2+1— y ya se lo ha hecho saber.
Pesic, por su parte, había deslizado hace semanas que su intención era la de abandonar el Ademar —debido a «problemas familiares»— rumbo a algún club cercano a su país de origen para estar más cerca de los suyos. Pero, según avanza el máximo mandatario del club, ahora está tratando de solucionar las cosas para continuar en León. «Va a intentar quedarse porque es feliz aquí», insiste Franco. La oferta de renovación del pivote agrada a ambas partes, aunque —si al final dice sí— Pesic prefiere alargar su contrato solo dos años renunciando al adicional, algo que no sería motivo de problema para la directiva ademarista.
Pero a lo que no están dispuestos en la cúpula del club es a esperar más tiempo porque si Pesic finalmente abandona el Ademar tendrán que echar el resto para traer a un pivote de garantías. «Si se queda no nos planteamos reforzar esa posición». El serbio llegó al equipo hace tres temporadas y la idea es que continúe —como mínimo— hasta 2021. La pelota está ahora en el tejado del jugador, que después de tres años en el club está cuajando una de sus mejores temporadas. Una vez que pase la Copa del Rey —los leoneses debutan este viernes frente al Granollers a las 16.15 horas—, directiva y jugador se verán las caras para cerrar definitivamente un capítulo que lleva meses en el aire.