FÚTBOL | SEGUNDA DIVISIÓN B
Aspire venderá la Cultural al mejor inversor
La academia catarí irá desprendiéndose de su accionariado en el club leonés, que alcanza el 99,74% del total, si no sube a Segunda División esta temporada Seguirá sólo hasta que encuentre un comprador.

El presidente de la Cultural, Tariq Abdulaziz Al Naama, junto a Felipe Llamazares e Iván Bravo cuando Aspire compró la mayoría accionarial de la Cultural en diciembre de 2015. RAMIRO
La Academia Aspire no va a abandonar la Cultural de forma inmediata, sino que irá desprendiéndose de su accionariado (atesora el 99,74% del total) en el club leonés de manera progresiva si no asciende a Segunda División esta misma temporada. De momento tiene la intención de seguir al frente del control del club, si bien ya ha dado la orden a los responsables tanto en Catar como en Madrid de escuchar y negociar ofertas con los inversores interesados en entablar conversaciones para formar parte de la propiedad de la Cultural y Deportiva Leonesa SAD.
Aspire quiere estar presente entre las estructuras del fútbol profesional español cuanto antes. El horizonte del Mundial de Catar 2022 es lo que marca el ritmo a la academia catarí. Y es el motor que afecta también a sus intenciones de buscar a inversores con menos prisas de instalar al equipo leonés en Segunda División, con una capacidad económica menor. La Cultural diseñó para esta temporada una plantilla millonaria con un presupuesto histórico para la entidad leonesa, el más alto de su vida en Segunda División B y el más elevado de la categoría. Estos tres últimos partidos del campeonato de Liga en el Grupo I de Segunda División B van a marcar el destino inmediato de Aspire y consecuentemente de la Cultural. El liderato de grupo ya es imposible y jugar el play off para subir se ha complicado muchísimo. El conjunto que dirige el entrenador José Manuel Aira depende de los fallos de al menos dos rivales para anclarse a la zona de fase de ascenso a Segunda División.
Si no hay ascenso esta temporada, Aspire irá despojándose de la propiedad de la Cultural. Porque además la academia catarí no ha visto durante estos más de tres años como propietario de la Cultural algo más que un simple guiño institucional y empresarial para arropar su apuesta por un club de fútbol con una deuda de 1,7 millones de euros que desapareció con capital catarí, además de ordenar otras estructuras del club que caminaban a la deriva, como sucedía entonces con el futbol base, pese a no dar con la tecla para llevar al juvenil a División de Honor.
Otra de las imágenes que no gustan a la academia catarí, según confirman algunas fuentes internas de la sociedad futbolística leonesa, es que la afición no haya medido con más mesura sus últimos comportamientos, sobre todo con una masa de la afición girada y revuelta con pañolada hacia el palco. Son comportamientos que no se entienden desde Aspire.
Aún así, ni la estructura del club actual es la de antes de la llegada de Aspire, ni el número de los que conforman la masa social es la que apenas cubría un millar de asientos en el Reino de León.
El futuro de la Cultural depende de los tres últimos partidos de Liga. La decisión, si no hay ascenso, está tomada. Es la hora de los inversores para la Cultural.