El Barcelona trabaja la autoestima de cara a la final de Copa ante el Valencia

Messi ‘mojó’ ante el Eibar y espera hacerlo en la Copa. JUAN HERRERO
P. RÍOS | BARCELONA
El proceso de recuperación anímica del Barça tras la catástrofe de Liverpool es lento, quizás demasiado porque la final de la Copa del Rey se juega el sábado en el Benito Villamarín y queda poco tiempo para elevar la autoestima.
El equipo de Valverde, que apenas celebró el título de Liga conquistado hace semanas porque estaba concentrado en la semifinal de la Liga de Campeones, comenzó ayer a prepararla sabiendo que el Valencia llega con un punto mayor de entusiasmo tras clasificarse en la última jornada de Liga para la próxima Liga de Campeones. En Eibar se evidenció que el equipo sigue de bajón, en la línea del apurado 2-0 frente al Getafe al regreso de Anfield, y sólo se puede considerar un bote verde el doblete de Messi.
El argentino completó así otra Liga impresionante con 36 goles y 13 asistencias, mandando en los dos apartados. La puntería le sirve para conquistar su sexto Pichichi, igualando al mítico Zarra, pero todavía no ha asegurado la sexta Bota de Oro, pues a Mbappé, le queda un encuentro de la débil Ligue1 para intentar aumentar los 32 que lleva y dar alcance o superar al ‘10’. A falta de ese título de la Liga de Campeones tan deseado por el crack azulgrana, en el Barça han encontrado pequeños ‘títulos’ secundarios, como la mayor ventaja liguera en puntos de la historia al Real Madrid (19).
Hace un año, el Barça se recuperó bien de la debacle de Roma porque todavía tenía que competir para cerrar el título de Liga. Y en la final de Copa ante el Sevilla, el equipo de Valverde ofreció una exhibición descomunal para imponerse 5-0. Ahora hay menos motivaciones más allá de la de conquistar un título del que la afición no quiere ni hablar, disgustada por el 4-0 de Liverpool. Valverde espera recuperar a los lesionados Coutinho, Arthur y Ter Stegen, aunque el portero titular en la final de Copa será Cillessen, salvo sorpresa mayúscula. No estarán Luis Suárez ni Dembélé, por lo que la presencia del cuestionado Coutinho es imprescindible para acompañar a Messi en ataque