Además, los organizadores alquilan multitudes para llenar los estadios
Corea utiliza clubes de alterne para paliar la falta de alojamientos
Algunos de los aficionados desplazados a Corea para presenciar in situ los partidos del Mundial se alojan en clubs de «alto estanding», debido a la falta de alojamientos en l

La escasez de instalaciones hoteleras, más o menos cercanas a los estadios y centros de concentración de las diferentes selecciones, motivó a la organización del Mundial a recurrir a curiosas alternativas para dar cabida a todos los turistas deportivos que asisten al campeonato en Corea. La organización ha recurrido a «clubes de alterne» para albergar estos días a todo tipo de aficionados que pasan la noche ambientados por una singular decoración, entre la que destaca, por ejemplo, la existencia de camas redondas. Uno de esos «clubes de alterne», el Mint-hotel de Jeonju, ciudad en que España disputó sus dos primeros y afortunados enfrentamientos ante Eslovenia y Paraguay, cuesta al turista occidental 70.000 won (unos 64 euros) por noche, mientras que la misma habitación por hora varía entre 10.000 y 20.000 won (9 y 18 euros). En el Mint-hotel hay más de 90 habitaciones y en cada piso se ofrece al visitante una amplia gama de cintas de vídeo pornográficas y otros objetos dignos de encontrarse en cualquier sex shop. Todos este tipo de establecimientos cuentan, entre otras particularidades, con un discreto acceso al que sólo es posible llegar en coche, además de anunciarse con escasas señas de identidad: entrada y salida dotadas de cortinas de flecos para evitar la visión de los vehículos desde el exterior. La iluminación, las bebidas a base de ginseng, la vaselina, un guión ilustrado a modo de «mini Kamasutra» y el conocido love chair (un sillón rojo parecido a un aparato gimnástico) son complementos indispensables en todos los cuartos que, por supuesto, están insonorizados, afortunadamente para el nuevo tipo de clientela que el Mundial ha deparado. Alquiler de aficionados Igualmente, los organizadores surcoreanos han echado mano a un sistema de «alquilar multitudes» para llenar los estadios semivacíos que tanto los preocupan, según admitió ayer sábado un responsable del KOWOC, el Comité Organizador Coreano. Cientos de funcionarios públicos se han prestado para colaborar en un plan de emergencia cuyo objetivo es borrar la mala imagen que proyectan los estadios con claros en las tribunas durante los partidos del Mundial, que la televisión ha mostrado en todo el mundo. El jueves, 1.900 voluntarios recibieron entradas para presenciar el partido Dinamarca-Senegal.