UNO A UNO
Casillas.
Dudó en alguna salida, pero se erigió en el héroe de la jornada, tras detener un penalti en el partido y dos en la tanda final. Puyol. Fue el dueño de la banda derecha en defensa y se incorporó en ataque con mucho peligro. En el 1-0, medio gol fue suyo. Juanfran. Mejor que en otros partidos, se anticipó bien cuando se metió como central, pero estuvo inocente en la entrada que el árbitro sancionó como penalti. Hierro. Se mostró durante los 120 minutos del encuentro como el central seguro que suele ser, y no tuvo más que un pequeño lunar: un penalti innecesario que significó el empate. Helguera. Dio a la defensa la seguridad que se echó en falta otros días. Se anticipó siempre a los delanteros y no tuvo reparos en despejar con contundencia. Baraja. Se precipitó en algunos pases, pero dio serenidad al centro del campo. A su juego individual le perjudicó el hecho de que España se replegase, pero trabajó mucho en defensa. Valerón. Aunque perdió algunos balones, tranquilizó el juego de ataque, tocando sin rubor hasta encontrar opciones. Algunos pases fueron muy buenos. Luis Enrique. Peleó mucho en el primer tiempo, pero se fue excesivamente al centro. En la segunda mitad ya estaba muy cansado y sus molestias musculares le obligaron a jugar toda la prórroga de palomero. De Pedro. Tapó bien las salidas irlandesas por la banda derecha y volvió a dejar destellos de calidad. De nuevo, varios centros suyos pudieron convertirse en gol. En la segunda parte acusó el cansancio y fue bien sustituido. Raúl. Su trabajo continuo arriba metió el miedo a Eire. Volvió a ser el mejor, y sólo la precisión de la defensa rival en el fuera de juego impidió que marcase. Fue sustituido por lesión. Morientes. Luchó mucho, hasta en defensa y marcó en la primera oportunidad que tuvo. Falló otro clamoroso y estuvo mal colocado en algunos centros. Mendieta. No logró centrarse como sustituto de De Pedro, aunque sacó un par de buenos centros desde la izquierda. Terminó marcando el penalti salvador. Albelda. Sustituyó a Morientes para contener atrás, pero se resintió de su lesión y no pudo jugar la prórroga. Luque. Salió para reemplazar no sólo a Raúl, por quien entró, sino también a Morientes. Tras la lesión de Luis Enrique trabajó más atrás y sujetó el balón arriba para que no llegara al área española.