SEGUNDA DIVISIÓN B
Otra vez madrileños y canarios
Como cada año al finalizar las liguillas de ascenso a Segunda A y a Segunda B, la división de plata del fútbol español empieza a pensar en su composición para la próxima temporada. Según parece, Ponferradina y Cultural podrían
Aunque la composición definitiva de los grupos de Segunda B no se conocerá hasta el próximo día 12 de julio, cuando se reúna la comisión de esta categoría en Madrid, todo parece apuntar a que de nuevo habrá cambios en los grupos. Los tres ascensos asturianos (Avilés, Langreo y Ribadesella) junto al del Real Ávila hacen que sea fácil encuadrar de nuevo en el Grupo I a los equipos castellanoleoneses, gallegos, asturianos, madrileños y canarios. En el grupo segundo estarían encuadrados los siete equipos vascos junto a cántabros, navarros, riojanos, aragoneses y tres de los doce equipos catalanes, que serían Reus, Nástic y Lleida, los únicos que no pertenecen a la provincia de Barcelona. En el tercer grupo quedarían los nueve catalanes restantes junto a los siete equipos de la Comunidad Valenciana, los tres de Castilla-La Mancha y el Mallorca B, único representante de las Islas Baleares. Por último, el Grupo IV estaría compuesto por los diez equipos andaluces, los seis extremeños y los dos murcianos, junto a Ceuta y Melilla. El principal problema con el que se encontrarán los miembros de la comisión de Segunda B a la hora de dar forma definitiva a los grupos estará en la intención con la que parten, ya que no quieren separar equipos de una misma comunidad autónoma, una idea muy difícil de llevar a cabo sin que la economía de los clubes se resienta demasiado a la hora de los viajes, ya que podría emparejar a equipos muy alejados geográficamente. Panadero se presenta hoy En otro orden de cosas, la Sociedad Deportiva Ponferradina presentará este mediodía al delantero cordobés Jesús Panadero, que vuelve al club blanquiazul cedido por el Alavés B. Panadero marcó 13 goles con la camiseta de la Deportiva, que le valieron el cariño de la afición berciana y el pase al filial vasco, donde no pudo cuajar una buena temporada debido a su mala suerte con las lesiones.