OPINIÓN Marro
De entre mis mejores corros (II)
1961. Otro 18 de Julio, sin que figurase ya numeración ordinal y menos aún asimilarse de aquella a un Campeonato Provincial ni nada por el estilo. De hecho el de ese año ni tan siquiera coincidía con la denominada Fiesta de la Exaltación del Trabajo, puesto que tuvo lugar a las 11 de la noche del 17 en un ring de Boxeo instalado en el paseo inferior de la Avda. de la Facultad. Óptima visibilidad desde el paseo superior y gran afluencia. Vencerían un joven y emergente Manuel Alonso de Villaseca, Victorino Suárez de Robledo y Frumencio Álvarez de Palazuelo. Vistosísimas acciones a lo largo de una más que grata y breve velada: del orden de 2 horas y ya se sabe que lo bueno si breve... Y en la retina de la memoria -ya casi histórica- una magnífica cadrilada del estilista y aguerrido Victorino de entonces al campeón de Pesados: un sorprendido Frumencio que acabaría levantando el combate. Estos corros o veladas de la Obra Sindical de Educación y Descanso (promotores del ocio/cultura/deporte en el Sindicalismo Vertical) solían aportar singularidades renovadoras y la L.L. estaría en deuda con esta institución superada, por más que tal afirmación no resulte políticamente correcta en los tiempos que corren. Sólo durante algunos años anteponían la enumeración ordinal a su «Corro de Exaltación del Trabajo» y sólo algún despistado lo relacionaba o confundía con «Campeonato Provincial bis», por lo del ... VII/VIII/IX... o porque inicialmente era corro de selección al igual que lo era el provincial (y por más que fuese también selectivo por entonces el corro de San Pedro). Otra singularidad diferenciadora: que era gratis. Por cierto, y al hilo de «titulitis y titulitos», el Ayuntamiento de Mansilla allá por los años sesenta y por su cuenta le dio por «titular» a su corro de Fiestas de Septiembre nada menos que como Campeonato Nacional; hasta que se cansó, pero tras llegar a un V ó «VI Campeonato de España de Lucha Leonesa». Años 64, 65, 66... Sala Club Radio. Veladas mixtas Boxeo / L. Leonesa. Se montaron varias en colaboración Federación Leonesa de Lucha con Federación Leonesa de Boxeo, figurando siempre en murales y programas de mano tanto los pugilistas como -en la parte inferior- los combates que emparejaban a las 2 parejas de luchadores. Dos semifinales, final ¡y la disputa del 3.º! Total, 4 enfrentamientos y 10 ó 12 minutos de Lucha de ataque que dejaban un paladar de avidez que hacía proselitismo entre los aficionados al Boxeo. Hemos dejado a la O. Sindical de E y D (Educación y Descanso), pero no el ring del Club Radio. Diciembre de 1963, patrocinado por los Alumnos del último curso de la Facultad de Veterinaria «Gran Premio Piva - Homenaje a Jesús Antonio García de La Ercina» fallecido el verano anterior. El Ayuntamiento de La Ercina donó un singularísimo y valioso Trofeo que disputaron los 3 campeones (Manuel Díez de Pedrún, Manuel García de Villaoblispo y Felipe León de Villaquilambre) y que recibió de manos de su alcalde un emocionado F. León: el homenajeado, el titular de la dedicatoria del trofeo, Jesús Antonio García, fue rival y amigo. Gran calidad como casi siempre que se lucha sobre ring o escenario, que parece que impulsa a atacar y rechaza «el hacer puente». Pero en este caso prevaleció la emotividad de una Velada con una carga emotiva muy especial, arropada por una afición que se sumó desbordando la capacidad de la Sala (a pesar de la gran nevada con que se presentó la mañana). 1956 y 57. En torno a Navidad. La Asociación de la Prensa Leonesa montó en el Teatro Principal sendas Veladas de Boxeo, Lucha Leonesa, más Judo un año y Esgrima otro. Al ser lo luchístico bastante fugaz «y en escenario», tan ameno como brillante. También el mejor sabor en el paladar. Primavera de 1972 y Otoño 1973. Estadio Municipal, en el intermedio de dos partidos de la Cultural cuando ésta militaba en la división de plata del fútbol nacional (la 2.ª división de los Marianín, Villafañe, Maño, Roldán...). En la primera ocasión 8 luchadores de Ligeros y en la segunda 8 de Medios (siempre 4 de la Ribera y 4 de la Montaña), con Manuel García de Campohermoso y Bernardo Álvarez de Villarmún recibiendo una placa grabada del Club como vencedores del I y II «Trofeo Cultural». (4 combates de cuartos, 2 de semifinales más la final: 7 combates en total (a 2 caídas) y sobrando tiempo en el transcurso de los 15 minutos del descanso. Lo inaudito de los 8 ó 10.000 espectadores, la presión estimulante que ello representa y demás, junto con el propio aleccionamiento a los luchadores, propiciaría ataques continuados, con muchas más alternativas y gran vistosidad. A la entrada se entregaban programas donde figuraban los emparejamientos nominales y número de dorsal (camisetas de La Cultural en blanco para la Ribera y en rojo para la Montaña) y con espacios señalados y dispuestos para ir anotando cada cual los nombres de quienes iban pasando; en la parte inferior, y a efectos ilustrativos del profano, un resumen del articulado del Reglamento que definía lo relacionado con caídas y demás. El público aplaudió unánime y entusiásticamente y los medios de difusión valorarían muy positivamente lo procedente y brillante de la iniciativa, en orden sobre todo a captar adeptos procedentes de otras aficiones.