La Plaza de Toros ultima el operativo para poner convertir la Supercopa en un ejemplo
El albero se vuelve alfombra
La Plaza de Toros dejó ayer casi listo el operativo referente a la pista en la que el próximo domingo se enfrentarán Ademar y Portland San Antonio con ocasión
Los trabajos de instalación de la pista quedaron casi cerrados en la tarde de ayer, y en la mañana de hoy se completarán los últimos detalles, para entrar de lleno ya en el fin de semana en la idea de empezar a concretar otros asuntos. No en vano, mañana se celebra la Gala de presentación de la Liga Asobal 2002/2003 y el propio acto en sí también exige un importante esfuerzo. La nueva pista Mondo que estrena León, tercera de las que se usan en las competiciones organizadas por la Asociación de Clubes de balonmano en los últimos años, varía el diseño, la textura y los colores. León Arena contempla una superficie de color gris, que resalta las áreas en amarillo, para facilitar el contraste en las transmisiones por televisión y a la vez facilitar la labor a los árbitros. David Gallego, responsable de Asobal para el montaje de este tipo de instalaciones, supervisó las tareas con la colaboración de José Carlos Ludena, anterior delegado de Ademar. Los nuevos rollos, con placas de 1.80 metros, exigen una nueva configuración de los paneles que la conforman, pero en cualquier caso, la zona del albero aún está pendiente de la instalación de la publicidad, y de las porterías, que serán los detalles que completarán el entramado. Pendientes de la luz El concejal de Deportes del Ayuntamiento de León, Enrique Gil, visitó ayer también la instalación. Por exigencias de televisión (La 2 ofrecerá el partido en directo) será necesario tapar parte de la zona alta de la Plaza para evitar el exceso de luz, que puede incidir en la pista a la hora en la que se disputa el partido. El resto de las cuestiones referentes a la organización del partido, dependen solamente de los detalles de última hora. Ayer se calculaba en torno a las 8.000 localidades las que ya estaban reservadas, en busca del mejor registro español de público en un partido de balonmano.