VUELTA CICLISTA A ESPAÑA 2002
Granada-Bilbao, en taxi y con cuarenta puntos en la cara
Roberto Laiseka protagonizó ayer una de las anécdotas más curiosas de la Vuelta a España; con cuarenta puntos en la cara, después de la caída en Sierra Nevada, se marchó a Bilbao en taxi.
«Me quiero ir a casa. ¿Qué hago yo aquí? Quiero ver a mi madre para que esté tranquila. Después de ver las imágenes de la televisión y las fotos habrá pensado cualquier cosa», le decía Roberto Laiseka a su director de equipo, Julián Gorospe, en la habitación 510 del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, pocos minutos después de que le subiesen a planta, tras pasar la noche en la unidad de reanimación. Antes de llevarle a la habitación le hicieron unas radiografías. El doctor Torreira, que estaba a su cuidado, le recomendó que no hablase mucho, pero Laiseka no callaba: «No he pasado muy buena noche». Le limpiaron la heridas que tiene en la cara y en el hospital estaban dispuestos a darle el alta en cuanto su equipo, Euskaltel, la pidiese, o el propio corredor. Julián Gorospe prefería esperar un poco para que estuviese más tranquilo y se recuperase mejor, pero Roberto se salió con su idea y se fue antes del mediodía. En la intervención quirúrgica en el codo izquierdo le redujeron la fractura por medio de una aguja y «ha sido un éxito la operación. Lo más grave era el codo, más que lo de la cara, donde tendrá que hacer cirugía plástica», comentaba el doctor Torreira. El doctor de la Vuelta a España, Juan María Irigoyen, y el director técnico de la carrera, Ramón Mendiburu, también le visitaron. Más tarde llegó el médico del equipo Euskaltel, Jesús Losa, y a la una del mediodía llegó desde Bilbao su novia Karmele, con quien tiene previsto casarse el 16 de noviembre. «No sé si habrá boda», comentaba Roberto, mientras que el doctor Irigoyen le decía que no tendrá ningún problema para esa fecha. «Quiero ir cuanto antes al dentista para que me arregle la boca, así no puedo ir a la boda». Laiseka, a pesar de la avería que tiene, no ha perdido en ningún momento su carácter.