COPA DE LA UEFA
El empate en el tiempo de prolongación deja algo vivo al Alavés
Un postrero gol de Abelardo en la prolongación del partido cuando el Alavés se encontraba contra las cuerdas permitió al equipo vitoriano firmar un agónico empate (1-1) ante el Besiktas.
El partido de vuelta en Turquía decidirá la suerte de la eliminatoria. El equipo vitoriano sigue sumergido en un estado dubitativo y su juego describe una preocupante línea descendente que hace temer lo peor en las tres competiciones donde tomará parte esta temporada. Su gris actuación ante el Besiktas, maquillada sólo con el gol postrero de Abelardo, supone una evidencia más de la tesis anterior. Espoleado por sus pésimos resultados cosechados en el torneo doméstico, el Alavés compareció sobre el campo con renovados bríos para encarrilar la eliminatoria. Su inicial clarividencia se tradujo en una secuencia de golpes francos al borde del área y una clara ocasión de Iván Alonso al cuarto de hora. Pero el panorama comenzó a cambiar a partir del minuto 20, momento en el que afloraron todas las carencias que justifican la paupérrima clasificación del Alavés en la Liga española. El cuadro de José Manuel Esnal «Mané» perdió su clarividencia, desapareció de repente del campo y quedó a merced de su oponente. El Besiktas, que contuvo el inicial ímpetu local a base de mucho juego subterráneo, marrullero y de continuas faltas, aposentó sus reales en Mendizorroza. Lo tuvo demasiado fácil, porque el actual Alavés es un equipo frágil, desconocido por su defensa de cristal y escasa presión sobre el balón, a lo que cabe añadir un pésimo estado mental. Una incomprensible indecisión entre Llorens y Téllez tras un saque de banda originó a la media hora el autogol de Karmona, que en su intento de despejar el centro de Dobra introdujo el balón en la red. El duelo derivó entonces en una pelea del Alavés contra su propia impotencia, precipitación y escasez de ideas. Como medida de urgencia, «Mané» recurrió a la entrada de Jordi Cruyff y Rubén Navarro en el tramo final, aunque fue Abelardo quien premió la insistencia del equipo vitoriano cuando el duelo agonizaba. Sin embargo, el Alavés deberá mejorar notablemente.