LIGA DE CAMPEONES
El Milan espanta el fútbol italiano
El Milan presentó su candidatura a la «Champions» frente al vigente campeón. El equipo italiano demostró ser uno de los grandes de Europa, disputó un excelente partido, fue superior al Real Madrid y ganó con justicia por 1-0. B
El técnico del Milan hizo un cambio fundamental pensando en el rival de esta noche. Quitó al gran conductor del juego en el centro del campo, Pirlo, que lleva una excelente temporada para poner en su lugar a un luchador, pero peor jugador, como Ambrosini con el objetivo de parar a Zidane. Ambrosini y Gatusso, son los jugadores que aportan garra y lucha a un equipo muy técnico. La combinación fue ideal. Con estos dos trabajadores estajonovistas, robando balones y cubriendo las espaldas a Rui Costa, Rivaldo y Seedorf, el equipo de Berlusconi se movía con placidez en el centro del campo. La calidad y la movilidad del trío mágico del Milan siempre llevaba peligro. Con intermitencias, eso sí, sobre todo por parte de Rui Costa y Rivaldo, menos participativos que Seedorf, que a su enorme técnica une ahora una gran presencia en el juego. Pero cualquiera de los tres podía surtir balones peligrosos, asistencias precisas, a Shevchenko, con hambre de titularidad, con hambre de gol, que mantuvo una enconada lucha con Pavón y Helguera. Los centrales madridistas le sujetaron muy bien. Pero al primer despiste o fallo podría llegar el gol. Eso ocurrió cuando el ucraniano les ganó la espalda en un pase en profundidad, magistral, de Rui Costa para cruzar sobre la salida de Casillas. Nada más comenzar el partido pudo marcar Seedorf y poco después Shevechenko. El Madrid se deshizo del agobio inicial del equipo italiano. Pero el equipo madridista no profundizaba por las bandas. En el segundo tiempo el Real Madrid adelantó sus líneas, buscó más la portería de Dida. Pero el Milan está acostumbrado a jugar así. No sólo no pasó agobios, sino que practicó un fútbol que le gusta mucho, el del contragolpe. Por ello casi todas las ocasiones fueron de los rojinegros. Casillas tuvo que meter una mano para desviar un disparo de Rui Costa. El Madrid sigue sin ganar en San Siro. Como en la época de la «Quinta de Buitre».