SEGUNDA DIVISIÓN B
La Cultural paga con una dolorosa derrota su exceso de ambición (0-2)
La Cultural vuelve a las andadas. El equipo leonés ayer fue de nuevo el marido fiel, entregando en casa lo que con tanto esfuerzo gana fuera. Una vez más no supo traducir en goles su dominio territorial.
La Cultural no sabe ganar en el Antonio Amilivia. Ayer volvió a certificar su ineficacia, lo que se tradujo en su segunda derrota liguera en casa y en su quinto encuentro sin marcar un solo gol. Sin embargo el partido comenzó con claro color local. El equipo leonés triangulaba bien, controlaba el centro del campo y ejercía el dominio territorial, lo que provocó que Fran protagonizara la primera llegada con peligro cuando apenas se cumplía el minuto 4, pero su centro pasado no encuentra rematador, enviando la defensa a córner. Pero lo que parecía un camino de rosas se quedó en un mero espejismo, porque a partir de ese minuto la intensidad culturalista fue a menos, perdiendo primero el control del centro del campo, para después ver como el conjunto canario neutralizaba poco a poco su dominio territorial, hasta el punto de comenzar a llegar con peligro a las inmediaciones del área leonesa, aunque la incertidumbre del marcador mantenía el interés. A punto de llegarse al descanso vendría la segunda jugada de peligro local. Fue un disparo desde 25 metros de Iván Casquero a la escuadra derecha de la portería canaria que Gaitán envía a córner. Se cumplía el minuto 43. Hasta el final no habría más jugadas de mérito, aunque el conjunto insular ya había avisado de sus intenciones por medio de un Raúl Borrero que iniciaba su magistral lección de como jugar de punta. La segunda mitad comenzó con los mismos parámetros. Infructuoso dominio leonés, espléndido entramado defensivo canario y fulgurantes contragolpes que morían casi siempre en los pies del tandem Suárez-Sergio o en posición de fuera de juego del ataque insular. Álvarez Tomé decide jugarse todo a una carta, y en el minuto doce opta por dar entrada a Redondo en lugar de Herrero, buscando dotar de más efectivos al ataque leonés, aunque se olvidó que no por meter más jugadores ofensivos se ataca mejor. El técnico desequilibró el balance defensivo culturalista y dotó de mayor sentido la defensa canaria al fijar el marcaje de dos de sus tres centrales, lo que unido a la reducción de espacios forzada por las dos líneas establecidas por Toni Cruz, hizo que el juego del equipo local fuera cada vez más espeso, dejase más espacios y con ellos mayores posibilidades de contragolpe al rival y perdiese el mando del encuentro, aunque siguió manteniendo la amplitud del campo al intentar las penetraciones por banda, sobre todo por la izquierda, porque Fran desapareció del campo en este segundo tiempo. En pleno periodo de adaptación a la nueva distribución de tareas tras la entrada de Redondo llegaría el primer gol canario,