BOXEO
La otra guerra civil
El púgil cordobés Gregorio «Aspirina» Pérez afirmó en la previa del combate por el título nacional de los pesos supermosca (53.5 kilogramos) de hoy contra Karim Quibir, que ese trofeo le pertenece y que se lo traerá a Córdoba, para lo que
Aspirina y Quibir aspiran a un cinturón desierto en los dos últimos años, que se disputará hoy en el pabellón Raimundo Saporta de Madrid, en una velada que organizará la promotora Tundrá, representante de Quibir, que ha fijado una bolsa de unos 4.200 euros para cada uno de los dos aspirantes, que medirán sus fuerzas en un combate previsto a diez asaltos de tres minutos cada uno. La pelea ha sido calificada por la página web boxeo7.com, como «La Guerra Civil», denominación sobre la que Aspirina comentó que no le afecta. «Tengo calidad para enfrentarme a éste y más porque en Córdoba está el mejor boxeo nacional», por lo que para él este combate es simplemente «una primer escalón antes de llegar al Europeo o al Mundial». Aspirina afirmó que «tras dos años esperando esta oportunidad» va a demostrar que su rival y promotores «se van equivocar» por aceptar ahora este duelo. «Lo hacen porque piensan que es su oportunidad para vencerme tras ver mis problemas con las cejas», que se les han abierto en las tres peleas que ha disputado este año, pese a lo que las ha saldado con tres triunfos, la última de ellas por k.o. el pasado 12 de octubre en Guadalajara. A este combate Quibir llega con un palmarés de diecinueve victorias, dieciocho de ellas por k.o. y un nulo, lo que le sitúa en el puesto número 2 de la OMB (Organización Mundial del Boxeo) y campeón intercontinental de esa misma versión, más la plaza séptima de la EUB (Unión Europea de Boxeo). Por su parte, Aspirina, pupilo de Ricardo Sánchez Atocha, suma 14 peleas (13-1-0), con trece triunfos, ocho de ellos por k.o., y una derrota, aunque está fuera por prescripción médica, algo que le ubica en el puesto 12 de la EBU y 16 de la OMB, después haberse proclamado hace dos años campeón transcontinental de los pesos gallo tras derrotar al colombiano Edilberto Julio. El técnico en Córdoba de Aspirina, Antonio Sánchez, comentó que su pupilo llega en el «mejor momento de su carrera» pugilística, porque a sus 25 años está en su «plenitud» deportiva. Aspirina aseguró que se encuentra «totalmente» recuperado de una lumbalgia que sufrió la pasada semana tras recibir un golpe en los entrenamientos, por lo que está listo para una pelea en la «intentaré tranquilizarme para verlo venir», dado que sabe que Quibir es un púgil «pegador», al que hay que boxearle «tranquilamente», porque es un chico «fuerte». «Le trabajaré arriba para terminarlo abajo, dado que esa es la forma de hacerle daño». Para Sánchez la táctica será «la de siempre», y dada la «mayor» experiencia como aficionado de su pupilo, está convencido que tienen «más boxeo que Quibir, al que vamos a dar una lección de boxeo», porque entre otras cosas «nunca se ha medido a pegadores», rivales a los que en su opinión si se ha enfrentado Aspirina.