Docampo, ante 3 partidos claves
Deportivo, Unionistas y Castilla dictan el futuro inmediato del técnico de la Cultural

El entrenador de la Cultural, Edu Docampo, depende de los resultados. FERNANDO OTERO
Los tres próximos partidos del campeonato de Liga marcarán el devenir del entrenador Edu Docampo en el banquillo de la Cultural. El objetivo planteado por el club para la presente temporada, que coincide con la celebración del Centenario de la entidad futbolística leonesa, es el de pelear hasta el final de la Liga por clasificarse para el play off de ascenso a Segunda División y no quedar descolgado durante este ejercicio, ilusionante por lo que se festeja, a las primeras de cambio.
La Cultural jugará el domingo 20 de noviembre ante el Deportivo de La Coruña en Riazor (19.00 horas), después el sábado 26 de noviembre frente al Unionistas en el Reino de León (18.00 horas). Y finalmente, el sábado 3 de diciembre en Valdebebas con el Real Madrid Castilla como rival (18.00 horas). Tres partidos y nueve puntos en juego que determinarán la dirección que toma la Cultural en Liga y también la que seguirá Edu Docampo.
El entrenador de la Cultural, Edu Docampo (Bilbao, 1974), siempre ha manifestado en sus declaraciones ser un técnico ambicioso, aunque siempre con un talante razonable en cada una de sus manifestaciones y sin lanzar en ningún momento las campanas al vuelo. Nunca ha vendido humo, sino trabajo continuo a diario para tener las máximas aspiraciones, después de que en la pasada temporada el equipo culturalista quedó lejos del objetivo de disputar el ascenso a Segunda División, primero con Ramón González como inquilino del banquillo y después con Curro Torres en la banda, cuando el primer fue cesado antes de comer el turrón.
Docampo siempre ha defendido desde el primer día como mejor estilo de juego «aquel que dé resultados», sin ceñirse a una forma determinada y únicamente con la premisa de intentar «llegar mucho a la portería rival porque, por probabilidad, de esa forma se tienen más opciones de hacer gol». Sus pretetensiones y su discurso no han variado, aunque los resultados mandan.