La media veda, entre las dudas y el intranquilidad por la codorniz
La actividad en este año irá del 15 de agosto hasta el 17 de septiembre

Un cazador junto a su perro en un momento de su actividad. JESÚS
La media veda en Castilla y León se desarrollará este año del 15 de agosto al 17 de septiembre. Y lo hará entre las dudas y el temor por la situación que presente la codorniz, su pieza estrella, que en los últimos ejercicios no ha sido como esperaban los cazadores.
Aunque en la mente de estos aparezca algún rayo de luz a la espera de que a lo largo de estos meses se pueda llegar a las fechas definitivas con una dinámica diferente a la de 2022, lo cierto es que por lo visto en los años precedentes el número de este ave no alcanza la dimensión necesaria para que pueda decirse que en este 2023 la situación cambiará de forma drástica inclinándose a la parte positiva de la balanza.
La climatología o los escenarios de cría y alimentación parten como condicionantes determinantes para que las perspectivas puedan variar en una media veda que en el lado positivo apunta a otros protagonistas. Eso sí, a menos de seis meses vista pero con poca probabilidad de que cambie. En este caso el conejo cuya población, aunque no es la óptima como quedó patente en la media veda del pasado año y en la temporada de caza menor que hace apenas un mes bajaba el telón, si presenta números a tener en cuenta aunque con circunstancias peculiares como la falta de homogeneidad en cuanto a zonas, algunas con un número destacado de ejemplares mientras que en otras este se ha visto afectado a cuotas menos relevantes.
La media veda incluye también a la corneja, la urraca y el zorro a las que hay que añadir aunque con diez días de diferencia (25 de agosto) a la tórtola, la paloma torcaz y la paloma bravía. Estas dos últimas también con una población más que destacada.
EL JABALÍ, APROBADO ALTO
La temporada de caza de jabalí fin el próximo 26 de febrero. Por delante han sido un buen número de meses en los que los resultados, como se esperaban, no han variado respecto a los últimos ejercicios. Se puede decir que en cuanto a hábitos en algunos escenarios ha variado su presencia aunque en conjunto se puede concluir que el balance es notable.
Por delante queda apenas una semana para que la temporada para su caza baje el telón en Castilla y León.