Luis de la Fuente quiere desterrar el excesivo fútbol de toque con Escocia
El estreno de Luis de la Fuente como seleccionador español supuso casi una enmienda a la totalidad de las leyes por las que se regía Luis Enrique. El riojano modificó el esquema, tiró de futbolistas a los que su predecesor en el cargo desechó con el paso del tiempo y, sobre todo, mostró una flexibilidad de la que carecía el técnico asturiano para lograr una holgada victoria ante Noruega que, sin embargo, pendió de un hilo hasta el tramo final, cuando la irrupción de Joselu, un ‘killer’ clásico, le cambió la cara a La Roja.
Un equipo en construcción que dejó sensaciones encontradas en el amanecer del nuevo ciclo, pero que apuesta por un mayor abanico de registros que en la anterior y monocromática etapa que culminó de forma estrepitosa en el Mundial de Catar.
«Las sustituciones han venido para que los que han entrado aporten sus mejores virtudes, y lo han hecho. No sé si es plan B o C, pero los cambios están para ayudar al equipo y darle un toque distinto», señalaba el nuevo timonel nacional al término del partido, que le sirvió a España para abrir con paso firme la fase de clasificación para la Eurocopa de Alemania y ganar confianza de cara al duelo de mañana con Escocia en Hampden Park.
Fue un triunfo mucho más sufrido y trabajado de lo que atestigua el marcador porque se trata de un nuevo proyecto que todavía está dando sus primeros pasos y el bloque se está ensamblando, interiorizando conceptos e ideas distintas a las que sostenían la fase anterior. De la Fuente necesita tiempo para desarrollar plenamente su libreto y que el mensaje cale hondo en el vestuario, pero de lo que no cabe duda es de que el que fuera futbolista del Athletic ha abierto las ventanas para que entre aire fresco en una selección que lo necesitaba. De la Fuente bebe de la escuela de Vicente del Bosque en formas y fondo.