Alcaraz se doctora en Madrid
El murciano revalida su título en la Caja Mágica tras superar en tres mangas

Carlos Alcaraz entra en el selecto club de los tenistas con diez o más títulos ATP. CHEMA MOYA
Carlos Alcaraz y la Caja Mágica forman ya un binomio inquebrantable. El murciano logró revalidar su título en el Masters 1.000 de Madrid tras un triunfo muy trabajado ante el veterano Jan-Lennard Struff (6-4, 3-6 y 6-3) en 2 horas y 25 minutos de duelo para convertirse, junto a Rafa Nadal, en el único tenista en revalidar la corona de campeón del Mutua Madrid Open.
El alemán, que se plantaba en la final con el propósito de rubricar una hazaña histórica tras acceder al cuadro principal como ‘lucky loser’, fue un hueso duro para un Carlitos que sigue imparable en la arcilla española, donde ya acumula 21 victorias consecutivas y donde ha logrado su décimo título ATP. Por segundo año consecutivo, un gigantón alemán se interponía entre Alcaraz y el título. En esta ocasión sería Struff, y no Zverev, quién sufriría el inicio arrollador del murciano en la que ya es su pista predilecta, la Manolo Santana. El murciano arrebató el servicio del teutón en el primer juego de partido, aunque las dos dobles faltas del alemán ayudaron.
Sorprendentemente, Struff se repuso con celeridad y rompió en blanco el servicio del español. El ambiente ya hacía presagiar que no sería un paseo para Carlitos. De nuevo, otra doble falta en el 3-3 condenó a Struff, que cedió otra vez su servicio. En el último juego del parcial, Alcaraz salvó tres bolas de rotura, tiró de solidez y se adjudicó el primer set por 6-4. Lejos de bajar el nivel tras perder la primera manga, Struff demostró que no acudió a la final como invitado a la fiesta de Alcaraz. Rompió de nuevo el servicio del murciano para ponerse en ventaja en el segundo parcial. El alemán recuperó la confianza y firmó un segundo set sobresaliente. Mejor en su servicio y haciendo daño a Alcaraz con su brillante saque-volea con la que dejó puntos de gran factura.
El alemán salvó cinco bolas de ‘break’ con el 3-1, solventó el apuro y supo mantener la ventaja para llevarse la segunda manga por 6-3. Struff estaba jugando al mejor nivel de su carrera y aprovechó las dudas de Alcaraz, al que se le aparecieron los fantasmas del primer tramo de encuentro ante Ruusuvuori, sobre todo por la gran cantidad de errores no forzados que cometió.
La tercera y definitiva manga comenzó con igualdad hasta que Alcaraz decidió asestar un golpe definitivo para el devenir del encuentro. Arrebató el servicio de un Struff al que le empezaban a flaquear las fuerzas tras más de dos semanas de torneo. Alcaraz, llevado en volandas por la Manolo Santana, confirmó el ‘break’ para encarrilar la final. Ya más calmado, el murciano mostró más fiabilidad y se impuso finalmente.