La media veda se estrena en clave desigual en León
La codorniz amplía terreno aunque con un número más escaso de lo deseable Las ‘perchas’ más positivas, con una media de cinco piezas

Algunos cazadores tuvieron que volver a casa con un ‘cero’. FERNANDO OTERO
La media veda ya está en marcha en los campos leoneses, como en el resto de la Comunidad. Por delante un mes hasta el 17 de septiembre para los cazadores que ayer en un número nada despreciable y que irá aumentando a lo largo de estas jornadas dio rienda suelta a su pasión. Con la codorniz como la gran estrella y sin duda alguna la pieza más demandada de todas con posibilidad de abatir el primer día de la media veda resultó aceptable aunque en algunos escenarios menos de lo esperado.
Bien es cierto que todo apunta a que esos nubarrones que se cernieron sobre este ave el pasado año no van a aparecer, también lo es que perchas numerosas tampoco se produjeron, salvo excepciones, y en algunos casos hasta se quedaron a cero para decepción de algunos aficionados que buscarán tener una mejor jornada en los próximos días.
Uno de los aspectos a tener en cuenta ha sido la mayor extensión de terreno en la que se ha podido avistar a las codornices. Su dispersión es mayor y eso puede ser un factor positivo. Se esperaba que al menos fuera así ya que en las semanas precedentes pudieron verse en lugares que en los últimos años no eran tan habituales. Pero también que esta presencia no es para tirar cohetes. O lo que es lo mismo, no viene acompañada al menos por lo visto ayer por un gran número de ejemplares.
Perchas a cero se dieron. Y los más ‘agraciados’ por las condiciones del terreno, el ambiente e incluso por la pericia de sus perros sumaron dos, tres y hasta cinco. Alguno unas pocas más pero no siendo en este caso la tónica general de un estreno de la media veda que se esperaba con mucho interés y que no fue tan malo como los años precedentes pero tampoco lo positivo que se esperaba. Zonas como la de Mansilla, Sahagún y Riego de la Vega fueron algunas en las que mejor se dio la jornada mientras que las de montaña la cosa aflojó bastante.
No obstante se espera que con el paso de las jornadas la situación pueda mejorar para que al menos los aficionados, que los hay y en una destacada cantidad, puedan volver a casa con una percha al menos aceptable. Ayer alguno tuvo que incluso hacerlo sin pegar un tiro. Eso sí, otros tuvieron más suerte. Pero aún queda un mes por delante para sacar conclusiones.
También en el caso del conejo. Bien es cierto que su preferencia pasa más a la temporada de caza menor que a la de la media veda aunque tampoco es desdeñable el interés que despierta entre los cazadores. Se espera que hasta el 17 de septiembre el balance en cuanto a las piezas cobradas sea también positivo aunque tampoco para elevar el calificativo a una nota alta. Su población ha aumentado respecto a años precedentes en los que las enfermedades diezmaron su población. Pero no para calificar el número de elevado. Más bien aceptable. Los días hábiles para la práctica de la caza en la media veda son los martes, jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico. Respecto al número máximo de piezas a cobrar por cazador y día, la Orden que regula la actividad sitúa en 25 ejemplares para la codorniz. En el caso de la tórtola común, esta temporada seguirá sin poder ser objeto de caza.