La Fiscalía se querella por agresión sexual y coacciones
Tres días después de que Jenni Hermoso prestase declaración y denunciase formalmente a Luis Rubiales por su beso no consentido tras la final del Mundial femenino, la Fiscalía presentó ayer en la Audiencia Nacional la anunciada querella contra el presidente de la Federación Española de Fútbol. La Fiscalía se ha querellado contra Rubiales por un delito de presunta agresión sexual y otro de coacciones a Jenni Hermoso, y el dirigente granadino, inhabilitado por la FIFA durante 90 días, se expone a una condena de entre uno y cuatro años de cárcel, sustituible en su grado mínimo por una multa.
La teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez, refleja en la querella el acto cometido por Luis Rubiales, «consistente en dar un beso en la boca, mientras agarra con las dos manos la cabeza de Jenni Hermoso, sin el consentimiento de esta». También que, «inmediatamente a este hecho, la jugadora, así como su entorno más próximo (familia y amistades) sufrió una presión constante y reiterada por parte del señor Rubiales y el entorno profesional de este, con la finalidad de que, públicamente, justificara y aprobara el acto cometido contra su voluntad». La Fiscalía destaca que la futbolista madrileña sufrió «una situación de hostigamiento, en contra del desarrollo de su vida en paz, tranquilidad y libremente».
El Ministerio Público solicita que se tome declaración en condición de imputado a Luis Rubiales y a Jenni Hermoso como víctima y «que se recabe de las autoridades australianas, a través de los instrumentos legales correspondientes acerca de la tipificación en sus normas sustantivas penales de los delitos contra la libertad sexual».