El Ademar coge velocidad de crucero (35-23)
El conjunto leonés pasa por encima de Puerto Sagunto con autoridad, una gran defensa y Saeid en plan estelar

Un momento del partido del Ademar cotra el Puerto Sagunto. P. R.
Tercer triunfo consecutivo del Abanca Ademar en Liga (35-23). Sí, ante el colista y sí, en un encuentro que se le puso de cara desde el minuto 1, pero sobre todo y ante todo por su concentración, intensidad y enorme defensa. Le ha costado soltarse al equipo de Dani Gordo, volver a su casa ha resultado capital y no sólo eso, el trabajo silencioso y tantas veces ingrato le empieza a dar rédito al de Pucela. La victoria fue coral, aunque, por qué no decirlo, se sustentó en un notable Saeid, una zaga compacta y muy activa y el acierto goleador de varios jugadores. Los mejores, en ese apartado, Casqueiro y Adelino. Puerto Sagunto fue un juguete roto en manos de un Ademar que quiere subir peldaños cuanto antes y pelear, de verdad, por colarse en la Copa Asobal. Hay tiempo y ahora también mimbres.
Gran inicio de partido el que protagonizó el Abanca Ademar, que incluso con la exclusión temprana de Carlos Álvarez aprovechaba para abrir pronto hueco en el marcador (5-2, minuto 5). Gordo apostó por Castro y Rodrigo en pista como directores de orquesta y pronto surtieron de balones a Casqueiro y Adelino.
Ademar defiende bien, nada que ver con años anteriores, incluso sin Popovic, y esa fortaleza, que se afianza jornada a jornada, le da una confianza al equipo trascendental. Saeid es el primero que parece otro, se empieza a parecer al portero veterano y diferencial que ató Manolo Cadenas. En once minutos ya había dejado hasta cinco intervenciones de mérito que ayudaron a colocar el 8-4.
Adelino fue otra de las grandes alegrías de este primer acto. El lateral se atrevió al fin con los lanzamientos desde todas las líneas, algunos sin acierto, pero con decisión. Necesita Gordo ir sumando efectivos a la causa. Puerto Sagunto, que va colista por algo, trataba de percutir por el centro, pero Alberto y Oliveira cerraron bien los espacios. El nivel del rival era tan justo que el reto de este Ademar era ya mantenerse activo para no empezar con los apuros propios de la falta de intensidad. Lo intentaban los de Malla con ataques más elaborados, rozando el pasivo, aunque los leoneses no se dejaron intimidar.
Gordo quería mantener el buen nivel de los suyos, muy enchufados, y tiró de rotaciones pronto. Puerto Sagunto no podía seguir el ritmo, pero que nadie se engañe, eso no le resta importancia al gran trabajo y la seriedad de los jugadores maristas (15-7, minuto 23).
Llegó la hora de Miñambres, Darío, Zapico, Wasiak y compañía. Y no, el equipo no sólo no se resintió sino que seguía ampliando la renta. Puerto Sagunto, tremendamente intimidado, parecía un juvenil en manos de un monstruo desatado y temible por momentos. Al descanso todo estaba visto ya para sentencia (17-7).
El propio Ademar debía contentarse él mismo a la pregunta principal del segundo tiempo. ¿Merecía la pena seguir con la misma marcha o bajar alguna revolución? Dani Gordo lo tenía claro, ya han sufrido demasiadas inclemencias en este inicio de Liga como para desaprovechar nada. Y ojo al dato, porque en el 34 de encuentro Ademar solo había encajado 9 goles.
A Puerto Sagunto se le atragantó el duelo desde el inicio, no le funcionaba ningún sistema defensivo, los jugadores arrojaron la toalla demasiado pronto y nunca hubo sensación de peligro, ni de igualdad. Lógico que el cuadro local se tomase sus momentos de pausa, de cierta desconexión en el repliegue.
El Palacio al fin vivió un día de fiesta, con la tranquilidad del trabajo hecho y la sensación de que este Ademar tiene más armas en ambas áreas de lo que creían (25-14, minuto 40). Por ejemplo ya desde Huesca Gordo ha sumado a Casqueiro y Carlos al carro anotador y eso va a ser clave en encuentros más exigentes.
Poca historia más tuvo un partido que cierra una semana perfecta del Ademar, 4 de 4, sufrimiento en Huesca, festín en León y a por el siguiente reto.