De la Fuente se reivindica con victorias
El parón de selecciones más complejo del curso confirma la enorme profundidad en el banquillo de La Roja y presenta al seleccionador Luis de la Fuente más enérgico

De la Fuente junto a Cucurella en un momento del partido que España disputó frente a Serbia. SALAS
La ventana de octubre de 2024 quedará para el recuerdo por la reivindicación de Luis de la Fuente. De un perfil bajo en sus declaraciones, a lanzar dardos directos. Del nerviosismo por momentos en la exposición, a la máxima confianza. Respaldado por una reconstrucción repleta de éxito y una racha de resultados incesante, el seleccionador pone en valor su figura.
Y si no lo hiciese De la Fuente no lo haría nadie en tiempos revueltos en la Federación española. Hacía esa dirección fue el primer dardo de una persona tan corporativista en el pasado. Cansado de una situación insostenible, aún sin cobrar la mejor salarial del contrato pactada. Ni la conquista de la Eurocopa 2024 permitió hacer una excepción para mejorar una cantidad económica muy alejada de un seleccionador que devuelve la gloria a su selección.
De la Fuente acabó con una sequía de once años sin títulos. Sin hacer ruido, con un perfil bajo por el que apostó Luis Rubiales, por entonces presidente de la RFEF, para dar un giro radical al perfil anterior, el de Luis Enrique. Una Liga de Naciones a la que llegó siendo examinado al detalle, sin su continuidad asegurada por un batacazo en Escocia, su única derrota en partido oficial en el cargo.
A la conquista le siguió la reacción con una racha de triunfos que ya no encontró fin en una Eurocopa impecable en Alemania. Nunca nadie hasta la actual España, había ganado todos los títulos rumbo a un título que volvió a provocar el reconocimiento del fútbol mundial y resucitar la pasión por la selección que no se vivía en el país desde el 2012.
La afición española se tiró a las calles de Madrid para celebrar el éxito y tres meses después recibió a los campeones con pasión en Murcia y Córdoba. Estadios llenos, ánimos continuos en el partido, apoyo a los jugadores, con especial reconocimiento al capitán Morata para convertir en apoyo lo que antes eran silbidos e impulsarle a marcar el tanto con el que cerró su mala dinámica goleadora como internacional. .
Pero el mérito de De la Fuente engloba el momento por el que transita el fútbol español. Con una convocatoria repleta de bajas. Sin siete de los que fueron titulares en la final de Berlín del pasado julio. Sin capitanes de la importancia de Rodri y Carvajal. Hasta sin los extremos que hicieron evolucionar el estilo contra Serbia, Nico Williams y Lamine Yamal, el técnico se reinventa y mantiene una racha triunfal que le ensalza como entrenador: 16 triunfos y un empate en sus 17 últimos encuentros.
Es una nueva batalla que libró De la Fuente. Más que nunca en esta ventana en la que numerosos jugadores se han caído de sus selecciones por pequeñas molestias que no les impedirá jugar con sus clubes en sus ligas tras dos semanas de ausencia con sus selecciones. Hizo jugar a Lamine Yamal 91 minutos ante Dinamarca y fue criticado desde Barcelona por lo que se consideró no cuidar al jugador.
Si ocurrió en dos partidos en los que se jugaba el pase a cuartos de la Liga de Naciones, se imagina lo que está por venir en noviembre en el que solamente España peleará por el primer puesto en un nuevo parón incómodo para los clubes.