Fútbol | Primera Federación
Primera racha y derbi ganado...
El equipo leonés arrancó la Liga con 11 encuentros sin conocer la derrota, con 8 victorias y 3 empates

El derbi provincial situó a una Cultural líder con una ventaja de ocho puntos.
Un arranque de Liga con ocho victorias y tres empates en once jornadas disputadas por la Cultural en el Grupo I de Primera Federación supusieron la primera gran racha del equipo leonés para sumar 27 puntos que le auparon al liderato. Sensacional. El equipo de Llona firmó un fulgurante inicio de Liga. En total, 27 de 33 posibles.
Uniendo esfuerzos defensivos por parte de una cobertura imperial, el ataque con Manu Justo, Artola y Antón Escobar dio un rendimiento espléndido, además de una segunda línea con gol, con Chacón, Barri, Pibe y Txus Alba que en este equipo no podían ser menos. Si la tripleta ofensiva captó focos de protagonismo, también exhibió defensa, intensidad y presión en cada rincón del campo.
El comienzo liguero de los culturalistas les permitió lograr esos ocho triunfos y ceder tan solo tres empates, todos ellos con el mismo resultado de 1-1, uno en el estadio Reino de León ante la Real Sociedad B y otros dos a domicilio en las visitas al FC Andorra y SD Amorebieta.
El el inicio del campeonato de Liga fluyeron una serie de conceptos inherentes que han dado personalidad a este equipo, que ha puesto el rumbo hacia el ascenso directo. Cada pieza de la coralidad ha sobresalido. No habría que pasar por alto el trabajo de Barri, Bicho, Kevin Presa y Maestre en el medio del campo, la solidez de Satrústegui y Fornos, sobre todo, en el centro de la defensa, la calidad en el pase de Chacón o la profundidad de Álvaro Martínez en el carril izquierdo. Y sin olvidar la seguridad que da Miguel Bañuz a la portería, con algunos mínimos fallos en momentos puntuales.
Con estos ingredientes la Cultural aspira a todo, a recuperar una categoría como la Segunda División que nunca debió perder de forma gratuita y por mantener en la temporada del fútbol profesional, tras subir después de 43 años del pozo de la tercera división, un estilo que nadie supo cortar en su momento más crítico para salvar la plata que anhelaba León, una ciudad, una provincia y una afición que merecen integrarse de nuevo en el fútbol de élite.
Un bloque que ha ido carburando, dejando atrás el objetivo de la mediocridad de la permanencia que había sucedido tras el bajón que supuso el descenso al pozo de la tercera categoría del fútbol nacional y que ahora se permite maravillar a León y a sus seguidores con un fútbol vistoso y atrevido que permite soñar. A parte de los mejores futbolistas de la pasada temporada que continúan en el club, varios de los fichajes de este curso deportivo han caído de pie. Todo rueda a favor.