Diario de León

Balonmano | Liga Asobal

Tremenda batalla entre Ademar y Bidasoa que acaba en tablas

El equipo leonés se puso uno arriba en los últimos instantes, pero un siete metros con el tiempo cumplido le dio un punto a los irundarras (29-29)

Rodrigo Pérez fue titular en la dirección del juego.

Rodrigo Pérez fue titular en la dirección del juego.ÁNGELOPEZ

Pablo Rioja
León

Creado:

Actualizado:

Tremenda batalla la que protagonizaron Abanca Ademar y Bidasoa (29-29) en un 8-M para recordar. Lo cierto es que un empate nunca suele contentar a nadie, pero vista la igualdad entre ambos bandos de principio a fin no suena tan injusto. La pena es que los de Dani Gordo rozaron los dos puntos en un último minuto de infarto. Pero ya con el tiempo cumplido, un siete metros a favor de los irundarras aguó un poco la fiesta.

Un partido que el Ademar inició intenso con dos buenas acciones de ataque culminadas por Alberto Martín y Carlos Álvarez. Gordo variaba el plan habitual colocando a Rodrigo Pérez como titular. Bidasoa sabía que una de sus bazas para llevarse algo de León era emplearse a fondo en defensa y se lo tomó muy en serio, incluido Maciel, perro viejo que detuvo un siete metros a las primeras de cambio. Fruto de esa intensidad, los de Mozas tuvieron su primera gran ventaja al minuto 7 con un 3-6 nada alentador.

El tiro exterior leonés no daba grandes frutos y los ademaristas optaron por utilizar su mejor arma; la velocidad. A la que se ajustaron un poco en defensa las fuerzas se igualaron de nuevo (7-8).

Tremendo el ritmo que marcaron ambos equipos en este primer tramo de duelo. Se notaba que había mucho más que dos puntos en juego. La diferencia en el luminoso la marcaron los vascos más por los groseros errores en lanzamientos claros del Ademar que por un despliegue de calidad arriba. Tres penaltis consecutivos convertidos por Wasiak transformaron el +3 visitante en un 13-13 tranquilizador.

Más por empuje que por un gran balonmano, lo innegable era la tensión que tanto leoneses como irundarras le estaban poniendo al encuentro. A los dos se les veían sus deficiencias en ataque. Eso ayudó a que Bidasoa no se fuese con mayor ventaja al descanso. Siempre que los de Gordo pudieron ponerse por delante erraron en sus tiros (14-15). 

Para meterle mano a Bidasoa tocaba dar un paso al frente tras el paso por vestuarios. Álvaro Pérez hizo su parte con una gran intervención. Y ahora sí, por fin el capitán marista culminó una buena acción de ataque para ponerse uno arriba (16-15, minuto 34).

Bidasoa encontró un filón en los pases a la espalda de Carlos Álvarez y enseguida recuperó la ventaja. Marwan y Edu Fernández andaban ahora más finos en los tiros. Igualdad máxima. También en cuanto a fallos.

No era el día del pichichi ademarista. Maciel le sacó un mano a mano y de nuevo los de Mozas se ponían dos arriba. Wasiak, iluminado desde los siete metros colocaba el 20-20. El Palacio se metió de lleno como en las citas de altura y Edu Fernández los puso en pie con un lanzamiento a la escuadra. Batalla a vida o muerte en un último cuarto de hora donde el físico tendría mucho que decir. Quien mejor aguantara se llevaría el gato al agua.

El intercambio de golpes resultaba brutal. A la que uno se ponía por delante el otro contestaba al instante. Saeid de nuevo a escena y parada para mantener las tablas. Pero restaba lo mejor. Una guinda a un pastel apetecible para un Día de ayuda al club que dejó una entrada más baja de lo habitual. Eso de pasar por caja dos veces no gusta. Ninguno de los dos equipos se permitió errores a cinco del final. Marwan hizo el 29-28. Luego Alberto forzaba una exclusión de listo que eso sí, dio alas a los vascos. Y, tras una buena defensa Carlos recuperó el balón. Parecía que el triunfo era para Ademar. Sin embargo, los árbitros se sacaron de la manga una falta muy discutible con cinco segundos en el crono.

Bidasoa vio el hueco para un pase exprés al extremo y no quedó otra que cometer penalti. Empate, buena imagen y al parón por selecciones con cierta tranquilidad.

tracking