España 'vuela' rumbo a otra final
FÚTBOL. La Roja se lleva el toma y daca ante Francia (5-4) en una noche de inspiración liderada por Lamine Yamal y dsefenderá el domingo el título de la Liga de Naciones ante Portugal

Lamine Yamal es felicitado por sus compañeros tras anotar su segundo gol ante Francia.
La firmeza de las fases finales exhibida por España para coronarse en la Eurocopa reapareció en un nuevo duelo de grandeza para tumbar al temible ataque de Francia, a la que minimizó con excelencia, con una goleada (5-4) antes de levantar el pie, para citarse con Portugal en la final. Intacta el hambre de gloria. Con el reto de convertirse en la primera selección que conquista dos ediciones consecutivas de la Liga de Naciones, en juego con la Portugal del eterno Cristiano, España recuperó la identidad repleta de fortaleza de los partidos decisivos. Pese a sus minutos finales.
En un arranque de fútbol trepidante se produjo un intercambio de golpes. Francia se rompía desde su defensa. Endeble sin tres titulares como Saliba, Upamecano y Koundé. Aunque preparada para castigar cualquier error en el pase español. Algo extraño que cometieron Mikel Merino y Pedri, que generó zozobra calmada por Unai Simón. Salvador. Ya había avisado la conexión Oyarzabal-Nico a Maignan y a la segunda no perdonaron. En el minuto 22, en una acción de Yamal que encontró el movimiento de 9 de Mikel que, como si de fútbol sala se tratase, atrajo a dos rivales de espalda a portería dentro del área rival, para asistir en el momento justo con un toque de zurda a Nico que la rompió arriba a la red. Todos los fantasmas de un pasado reciente reaparecieron para Francia que en minutos veía como el partido mutaba en un imposible. El idilio de los Merino con el Stuttgart Arena. No podía faltar a su cita en el mismo escenario, sacando provecho de un curso como 9 del Arsenal en la definición, pese a ser el sustituto de inicio de Fabián en el centro. La conexión con Oyarzabal. La segunda asistencia y el golpeo de diestra a la red. Lamine ya disfrutaba del partido llamando a rivales y superándolos. Nada le frenaría. Si el Balón de Oro ante los candidatos franceses dependía del partido, daría un paso firme con 17 años.
Lamine Yamal: «Los grandes partidos me motivan»
Porque no le tembló el pulso el penalti que él mismo provocó, derribado por Rabiot tras el robo en campo contrario y el contragolpe letal de tres contra dos, con pase final de Nico. Engañó con el cuerpo a Maignan y firmó el 3-0. Con Pedri marcando el cuarto con calidad, robando al rival, conectando con Nico y picando el balón a la salida desesperada del portero francés.
La exhibición de España era para el recuerdo. La diferencia tan amplia se asoció a errores que provocaron el gesto de De la Fuente se torciese hasta el pitido final. Primero con un penalti de Porro a Mbappé que significó el primero de Francia a los 59 minutos. El orgullo francés prometía lucha hasta el final. Por mucho que le cayese otro mazazo con el quinto. De nuevo Yamal, sacando a relucir todas las carencias defensivas del rival. Se confió España sintiéndose finalista y a un rival grande nunca se le puede infravalorar. Pero al final se salió con la suya.