Diario de León

León crea estilo en Ibiza de la mano de Alberto Labrador Pérez

FÚTBOL. Hizo las maletas en el año de la pandemia para abrirse camino en los banquillos. Ahora disfruta de un prestigio ganado a pulso y sueña con volver a su tierra

Alberto Labrador da instrucciones a un jugador.

Alberto Labrador da instrucciones a un jugador.DL

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Lleva el fútbol en la sangre y en el corazón. No solo es su pasión, también una forma de vida que en el año 2020, en pleno año de pandemia, lo llevó a hacer las maletas y buscar nuevos horizontes. Por condicionantes personales y laborales su destino fue Ibiza. Allí Alberto Labrador Pérez empezó a aplicar su visión del fútbol, un deporte que lo llevó a ser entrenador y que es para él el mejor medio para transmitir sus valores.

Su primer año lejos de León, su casa en la que precisamente empezó a ejercer en los banquillos de fútbol en el Atlético Reino de León, lo empleó para formarse. El título de entrenador Uefa Pro era una prioridad para él. Y el cauce por el que las puertas empezarían a abrírsele en su nuevo destino, las Islas Baleares. Para la temporada 2021-2022 Alberto ya tenía destino: la cantera del Peña Deportiva Santa Eulalia, en la isla de Ibiza. Y como lo suyo es enseñar nada mejor que hacerlo con los cadetes. Allí coincidió con el hijo de Robert Pires, el internacional con Francia que militó entre otros en el Arsenal, Marsella, Villarreal y Aston Villa. Su experiencia no pudo ser mejor labrándose en la competición un prestigio que le permitía recalar en el UD Ibiza. Y también como entrenador de su cadete.

REGRESO A LEÓN

Para Alberto Labrador, que en la actualidad tiene 43 años y cuyo futuro pasa por volver a su tierra si los condicionantes laborales y personales se lo permiten, su carrera en el balompié balear empezaba a despuntar. No solo como entrenador, también como formador de jugadores. Y con ello aparecía un nuevo destino, el Portmany, un club que apuesta fuerte por su cantera y que también le permitió dar forma a sus cadetes.

Tres clubes distintos y tres experiencias que han resultado a Alberto Labrador enriquecedoras para aplicar su estilo de juego y forma de ver el fútbol. Y a aquellos que en un futuro pueden convertirse en profesionales. A unos cuantos cientos de kilómetros de su León este técnico se abría las puertas en un escenario que precisamente no se imaginaba hace no muchos años. Diplomado en Educación Física, su faceta como entrenador a la que llegó tras pasar por la de jugador (compaginó el fútbol con el fútbol sala), es algo que espera mantener e incluso reforzar en su futuro. «Tengo las ideas claras y lo que quiero hacer. También donde creo que puedo llegar», apunta Alberto para el que «el fútbol es algo que va con mi forma de vida. Por eso creo que puedo seguir en esto mucho tiempo. También sé que tengo cosas que aprender y que con 43 años aún me queda un largo recorrido para llegar a la meta». 

Un trayecto en el que espera incluso entrenar a un club de su tierra. «Me ilusionaría mucho. Ya he tenido algún ofrecimiento aunque aún no se han dado las circunstancias idóneas. Confío en que sea pronto. En Ibiza me encuentro muy feliz, pero soy consciente que mi etapa aquí puede llegar no muy lejos a su fin». E incluso con proyecto que incluya no solo el fútbol base, también el profesional. Pasos ya ha dado. Y seguros. El último como entrenador esta temporada del SD Ibiza, un club con nivel y mucho predicamento en la isla que comparte con el otro Ibiza, el UD, la pasión de los aficionados. Eso sí, en la actualidad en una categoría inferior como la Segunda Federación. Y en una cantera que también está dando sus frutos no solo en la isla, también fuera de ella. 

Ofertas para seguir no le faltan aunque Alberto Labrador Pérez también sopesa la opción de regresar a la península. «Siempre he dicho que estaré donde me encuentre a gusto. En Ibiza lo estoy aunque también estoy dispuesto a explorar otras opciones». De su tierra, León, no se olvida. «Sigo el fútbol de allí. Me alegro mucho por la Cultural y también por otros clubes que lo están haciendo muy bien en sus categorías. Ojalá pueda formar parte de alguno en un futuro. Sería maravilloso. Para mí el fútbol es una forma de vida. Por ahora la compagino con mi trabajo aunque no descarto centrarme al cien por cien en ella», asegura este entrenador leonés que en los últimos cinco años ha ejercido de embajador de su tierra en otros escenarios. Y con el balón de fútbol como referencia.

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