Buena puntería para la media veda
CAZA. Codorniz y conejo, las piezas estrella del 15 de agosto hasta el 21 de septiembre, elevan a un escenario positivo los pronósticos para los cazadores en la provincia leonesa

Un cazador junto a su perro en una jornada de la media veda de ejercicios anteriores.
La media veda está a la vuelta de la esquina. O lo que es lo mismo, menos de un mes para su inicio. Después de la espera llega la ocasión para que los aficionados salgan al campo a practicar su pasión. Y con perspectivas bastante positivas, aunque habrá que comprobarlo sobre el terreno a lo largo de un mes en el que el conejo, la codorniz o la paloma serán protagonistas. Y también las piezas que intentarán cobrarse.
El buen tiempo va a marcar el desarrollo de una media veda que también servirá como termómetro para la temporada de caza menor, ya en el mes de octubre como fecha de inicio. Lo ha sido siempre y de los resultados o sensaciones de una depende también el caminar de la otra.
Por lo que respecta a la media veda y con el pasado año rompiendo una tónica que no estaba siendo nada provechosa, a partir del 15 de agosto podrá comprobarse si esos brotes verdes lo fueron o en su caso lo que se vivió fue un espejismo.
Pinta más lo primero aunque tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo.
Cada temporada puede ser tan similar o diferente a la precedente que lo de esbozar previsiones a largo plazo puede convertirse en una quimera. En este caso y cuanto más cerca está el inicio de la media veda esos pronósticos van acercándose a lo que al final sucederá.
DOS PROTAGONISTAS
Y si hablamos de la media veda aparecen dos piezas, protagonistas en suma, en grado especial. Son la codorniz y el conejo. Ambas empiezan por la misma letra aunque su transitar no siempre ha ido a la par.
El conejo ha sido durante estos años parte de la tabla de salvación de las malas campañas de codorniz. Y este parece que no hará falta. Al menos eso se espera ya que por los bandos y polladas la codorniz parece haber superado años de sombras para sumar una mayor presencia en el campo y eso, sin duda alguna, apunta a convertir las jornadas de caza en provechosas.
Con perchas que no quedan huérfanas de piezas como habitualmente sucedía en las peores campañas. Eso sí, una cosa es que la población haya aumentado y presente cifras más que aceptables.
Y otra que el bagaje resulte siempre positivo. La pericia del cazador y de sus fieles escuderos los perros resulta esencial. Siempre los ha sido y no va a ocurrir todo lo contrario ahora.
Con buenas perspectivas para superar el aprobado raspado en el caso de la codorniz, cuando se refiere al conejo el panorama no pinta muy diferente. Eso sí, nop se puede decir que la población de conejo sea extraordinaria. Hubo muchos años mejores. Pero también que su número invita a compaginar con cierta alegría la caza de la codorniz con la del conejo.
Y para completar el panorama la paloma. Ha sido tal vez en los últimos años la solución para evitar jornadas muy negativas cuando codorniz y conejo no mostraban su mejor cara en cuanto a número.
Y seguirán siendo el consuelo aunque en esta ocasión no de forma tan intensa.
Y es que la media veda empieza a marcar el paso para su inicio y todo lo que sea recibir noticias positivas para el cazador será bienvenido. Luego llegarán los días de caza y será para cada aficionado de un color. Eso sí, lo ideal sería que el tono sea el de la esperanza y la ilusión.