FÓRMULA 1. El asturiano acabó quinto en Hungría
Norris aprieta el Mundial y Fernando Alonso brilla

Fernando Alonso firmó una carrera notable en Hungría.
La Fórmula 1 se va de veraneo con el Mundial más apretado, tensión en Ferrari y un Fernando Alonso que ha recuperado la sonrisa. Lando Norris se impuso a Oscar Piastri en un GP de Hungría marcado por la estrategia, en la que Ferrari volvió a fallar. Charles Leclerc, que partía desde la pole, vio cómo su equipo la pifiaba en el muro y regalaba no solo la victoria, sino un podio por una decisión errónea que él mismo apuntaló con una pésima defensa de posición frente a George Russell. El británico, tercero en el podio, volvió a sacar petróleo de una carrera en la que no aspiraba a tanto.
Dos posiciones por debajo acabó Fernando Alonso. El quinto puesto constitucional del español no solo es el mejor de este año para él, sino que además afianza a Aston Martin después de unas novedades que generaron muchas dudas en Bélgica. Aquí, en Hungría, no solo funcionó bien el coche, sino también una estrategia en la que el asturiano tiró de 'catenaccio'. Consciente de que no iba a poder llegar al podio, decidió hacer un tren para apuntalar un quinto puesto que en los inicios olió a algo más.
En una carrera tan estratégica como esta hubo varios focos de atención. Por un lado, los que intentaron ir a una parada, como Norris luchando por la victoria o Alonso por el quinto o mejor. Por otro, los que iban a dos, pero se encontraron con tráfico. Entre estos estaban Leclerc, líder virtual mientras no parara Norris, o Verstappen. Ambos se quejaron de haber salido en una zona con muchos coches en medio por lo que no podían llegar a los objetivos que deseaban. Y luego estaban los que, hubieran elegido una decisión u otra, no tuvieron nada de ritmo. Fue el caso de Carlos Sainz, que ni salió bien, ni tuvo una estrategia brillante, ni fue competitivo.