El Abanca Ademar firma un empate de valor (26-26)
BALONMANO | LIGA ASOBAL. Los leoneses suman un merecido punto en su visita al Bidasoa Irún en un encuentro parejo y con alternativas en el que incluso pudieron apuntarse la victoria con un lanzamiento final de Samu Saiz

Darío Sanz en una acción de ataque del Abanca Ademar. El extremo anotó un gol frente al Bidasoa en Irún.
BIDASOA IRÚN 26
Skrzyniarz, Maciel (porteros), Xabi González (1), Esteban Salinas, Rodrigo Salinas (4), Mujika (4), Cavero (1), Nevado (3), Peciña, Piotr (2), Valles (3, 1p), Dariel (1), Gorka Nieto (5, 3p), Tuá, Jevtic (1) y Díaz (1).
ABANCA ADEMAR 26
Saeid, Álvaro Pérez (porteros); Miñambres (5), Gonzalo (7, 6p), Wasiak (2), Sanz (2), Adrián (2), Rodrigo Pérez (2), A. Martín (3), Rozada, Zapico, Edu Fernández (1), Benites (2), Sergio Sánchez, Albizu y Saiz.
Marcadores parciales: 1-2; 4-4; 6-8; 9-10: 10-13; 13-15 (descanso) 17-16; 18-18; 21-20; 23-23; 24-24 y 26-26 (final). Árbitros: Jordi Ausas y Miquel Florenza. Excluyeron a Rodrigo Salinas, Darío Sanz, Sergio Sánchez y Alberto Martín. Incidencias: Encuentro disputado en el polideportivo Artaleku ante unos 1400 aficionados. Se guardó un minuto de silencio por el exárbitro Pablo Permuy.
El Abanca Ademar saldó su compromiso en Irún frente al Bidasoa con reparto de puntos. Un empate (26-26) que mantiene la racha positiva de los de Dani Gordo en Artaleku en un pulso igualado, con alternativas y que incluso pudo decantarse del lado leonés si en la última jugada el lanzamiento de Samu Sainz hubiera encontrado las mallas de la portería rival como destino.
En un encuentro entre dos equipos que no se dejaron nada en la reserva y que apostaron por la victoria desde el primer minuto no fue de extrañar un continuo toma y daca y unas alternativas en el marcador que tuvieron como gran protagonista al portero argentino de los irundarras Leo Maciel, que, con un 51 % de paradas, sostuvo a su equipo en los peores momentos cuando el Abanca Ademar llegó a gozar de rentas de hasta tres goles en la primera parte.
La igualdad, como siempre que se enfrentan ambos conjuntos, presidió ya una primera mitad en la que brilló por el Abanca Ademar Miñambres, desbordando talento y obligando a sudar tinta a la defensa guipuzcoana. Los primeros cinco minutos registraron un parcial de 1-2 para los de Dani Gordo, que salieron algo más enchufados y precisos que su oponente a la pista.
El Bidasoa Irún mejoró con la entrada del internacional Peciña y en ataque con un Julen Mujika en estado de gracia, de forma que un 3-0 de parcial logró igualar el intento de escapada ademarista (5-8). Los leoneses llevaban la iniciativa y respondía a tirones un conjunto vasco que no se encontraba cómodo ni tampoco hallaba la fórmula para frenar el dinámico ataque del equipo de Dani Gordo, solvente tanto en defensa como a la hora de atacar.
Ademar al borde del descanso pegó otro estirón y volvieron los tres goles de renta (10-13) ante un espeso Bidasoa que encontraría la solución con la entrada de Maciel en portería para minimizar los daños para el plantel guipuzcoano.
Bidasoa salió a morder en el segundo tiempo y en un parpadeo (4-0) se puso por delante por primera vez en el encuentro, de forma que cambió el viento y lo hizo a favor de un siete bidasotarra que encontraba, ahora sí, sus señas de identidad. En el duelo de porteros le tocaba el protagonismo al iraní Saeid, que dio alas al Abanca Ademar para igualar el choque y dejar todo abierto para un desenlace pleno de suspense que podía decantarse para cualquiera de los dos lados. Ambos equipos habían hecho méritos para hacerse con la victoria.
El choque se fue al 26-25 a un último minuto con posesión leonesa que terminó en gol de Miñambres para empatar la contienda a 26. Luego el Bidasoa erró su ataque y el Ademar, con el tiempo a cero y un último lanzamiento de Saiz, no pudo llevarse el triunfo. Eso sí, dejó patente que en cualquier pista y frente a cualquier rival tiene argumentos deportivos y garra para apostar por lo máximo. Eso sí, esta vez el desenlace fueron las tablas.