Diario de León

Este ‘Euroademar’ León está más vivo que nunca

BALONMANO | LIGA EUROPEA. Machada del equipo leonés frente al Kadetten que les mantiene con opciones de clasificarse en Croacia

Óscar Lindqvist fue uno de los mejores del Abanca Ademar ante el Kadetten, sobre todo en la primera parte.

Óscar Lindqvist fue uno de los mejores del Abanca Ademar ante el Kadetten, sobre todo en la primera parte.ramiro

Pablo Rioja
León

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De locos. El Abanca Ademar (30-27), el mismo que el pasado viernes empataba en la casa del colista, el mismo que hace solo siete días le bajaba los humos al Partizán, dobló la apuesta ante el todopoderoso Kadetten para agarrarse con uñas y dientes a Europa como hacía años que no se veía. En su Palacio, ante una masa social venida a menos, en mitad de un caos de salidas, renovaciones y fichajes filtrados y cuando casi todos —salvo ellos mismos— les daban nulas opciones de llegar a la sexta jornada de la fase de grupos continental vivos y coleando. Sí, dependen de ellos mismos contra el Nexe. Pero ese episodio es el de la semana que viene. El de este martes rozó la tragedia para tornarse en uno de los más épicos de la era Gordo.

Tremendo inicio de partido. Se preveía un Kadetten marcando el ritmo asfixiante al que acostumbra con Juan Castro a los mandos del juego, pero no tanto que el Ademar le siguiera sin fisuras. Grande Lindqvist cargando sobre sus brazos la responsabilidad ofensiva junto a Rodrigo Pérez y bien, en general, toda la defensa con continuas variantes tácticas que dificultaban la fluidez de las acciones suizas en estático (6-5, minuto 10). Y es que aventurarse a pronosticar qué versión ofrecerán los de Gordo en cada partido se antoja atrevido. Ante el Kadetten se vieron agallas y a un colectivo metido de lleno con un Álvaro Pérez bien bajo los palos y Darío Sanz —de lo mejor— acertando desde el extremo. La consigna era aguantar, minimizar errores y llegar al descanso con opciones. Toma y daca constante. Buena noticia para el Ademar, que se sentía cómodo en ambas áreas tuteando al gigante suizo (11-11, minuto 21). Eso sí, dos pérdidas evitables de Miñambres dilapidaron una ocasión de oro para haberse puesto con la máxima del encuentro hasta el momento (+3). Se le empezaba a hacer demasiada larga la primera mitad a los leoneses mientras que el Kadetten rotaba banquillo para mantenerse activo. Edu y Gonzalo realizaron la respiración asistida justo a tiempo de que Gordo preparase una última jugada para marcharse al descanso con ventaja. Oscar lanzó alto, con falta visitante en el tiro, y 14-14.

Regresó a la pista concentrado el cuadro marista y Zapico, listo primero y efectivo después, volvía a ponerles por delante. El Kadetten no estaba nada cómodo. No podía correr ni percutir fácilmente la defensa leonesa. Eso sí, los suizos, al más mínimo error, te destrozan y tres fallos claros en el lanzamiento provocaron un +4 que obligaba a nadar contracorriente (18-20, minuto 40), y de paso a pedir tiempo muerto. La desconexión era total. Saeid y Rodrigo a escena. Hora de vaciarse.

Una exclusión más que discutible a Lindqvist encendió los ánimos de una afición aletargada hasta ese momento. Se echa en falta ese espíritu. Le vino bien al Ademar ese contratiempo para enrabietarse de nuevo y agarrarse al sueño europeo otra vez. +3 local y tablas en el luminoso a catorce para el final. Enorme reacción del conjunto ademarista a las puertas de los últimos diez minutos. Lamentablemente el arbitraje volvió a ponerse del lado del fuerte. De escándalo la falta que le pitaron a Sergio cuando en realidad era ataque. Pero el Ademar y su público estaban metidos en faena como en las tardes de gloria. Contra todos y Kadetten no fluía. Y Gonzalo ponía el 24-23. Y sí, había esperanza. Y sí, la vida fue maravillosa.

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