Lando Norris se estrena como campeón
FÓRMULA 1. El neerlandés se lleva una insuficiente victoria en Abu Dabi por delante de Piastri y Norris, que logra el mayor éxito de su vida. Alonso fue sexto y Carlos Sainz, 13º

Lando Norris, a la izquierda, celebra con su equipo el título de campeón del mundo de F-1.
Le hacía falta un podio, y es lo que consiguió: Lando Norris ya es campeón del mundo de Fórmula 1. El británico sumó un suficiente tercer puesto, el mínimo que requería si ganaba la carrera Max Verstappen como así fue. Gracias a una estrategia conservadora —aunque algo arriesgada— y una cita sin incidentes, la octava victoria de la temporada —más que nadie este año— del hasta este domingo rey del Gran Circo fue insuficiente.
El trigésimo quinto campeón del mundo de Fórmula 1 ya es Lando Norris, con lo que culmina el mayor éxito de su carrera deportiva y un nuevo ciclo victorioso comandado por McLaren. Por detrás, el sexto puesto de Fernando Alonso le permite cerrar el año como décimo clasificado, mientras que Carlos Sainz, decimotercero, se quedó lejos de sumar más puntos en una carrera en la que no tuvo muchas alternativas y donde el interés se copó arriba. La última salida del año dejó clara cuáles eran las estrategias.
Max Verstappen salió muy bien, buscando la victoria que era su principal argumento para ganar el Mundial. Lando Norris no se la jugó lo más mínimo, hasta el punto de que incluso antes de llegar a la segunda vuelta y en cuanto vio que Oscar Piastri —el tercero en discordia— le metió el coche, él se apartó. Era muy consciente de sus cuentas: con ser tercero le valía, por lo que incluso pese a quedarse sin margen, podía apostar por un bronce incluso pese a que el oro fuese para Verstappen.