TERCERA RFEF. Las bajas restaron potencial a los rojiblancos frente a un duro rival
El Atlético Bembibre no puede frenar a un Palencia que se mostró más eficaz en ataque (1-4)

ATLÉTICO BEMBIBRE 1
Ivanildo; Expo, Jorge (Arnau, min 9), Gómez (Santín, min 68), Álex Lorenzo, Arias, Fatah (Rashad, min 80), Hugo (Rubén, min 46), Motta, González y Contreras (Raúl, min 80).
PALENCIA 4
Unai, Marcos, Mongil, Rodrigo (Torres, min 86), Vallecillo (Díez, min 86), Castaño (Calvo, min 75), Hernández (Ríos, min 67), Portales, Robles, Samu (Botia, min 75) y Storlie.
Goles: 0-1, min 14: Vallecillo; 1-1, min 31: González; 1-2, min 33: Mongil; 1-3, min 86: Mario; 1-4, min 91: Torres. Árbitro: Manuel Domínguez Mulas, asistido por García Calvo y Romero Marín (Salamanca). Amarilla a los jugadores locales Álex Lorenzo y Motta; a los visitantes Mongil, Mario y Vallecillo. Incidencias: Partido de la 17ª jornada del Grupo VIII de Tercera RFEF, disputado en el campo Jesús Esteban Rodríguez.
El Atlético Bembibre cayó derrotado por un claro 1-4, que refleja la superioridad del Palencia en el partido. Si bien, las condiciones del conjunto berciano eran pésimas antes del encuentro por la cantidad de bajas, después del pitido final, lo fueron más por las lesiones de Jorge y Gómez, aunque se prevé que no sean muy graves.
Se adelantaron los morados por mediación de Vallecillo, que aprovechó en segundo rebote un centro desde la derecha de Samu. Con el resultado adverso, los rojiblancos intentaron revolverse y lo consiguieron en una acción de Alejandro González, que se fue por velocidad y ante la indecisión defensiva, batió a Unai, poniendo así la paridad en el marcador.
Poco duró la alegría local cuando en el siguiente ataque, Mangil se incorporó al ataque y de nuevo un centro desde la derecha aprovechó para batir a Ivanildo y poner al Palencia por delante.
Tras el paso por vestuarios, la situación se tornó equilibrada, dando sensación de que el conjunto berciano podría volver a igualar, pero según iban pasando los minutos, los visitantes fueron acercándose más veces al área local y casi al final, Mario ponía un disparo ajustado al palo izquierdo salvando la estirada de Ivanildo. La puntilla la puso Samu en el añadido.