España pone punto y final a su periplo en el Europeo con derrota (27-35)
BALONMANO | Los Hispanos caen de manera clara frente a Portugal en el último encuentro de la 'Main Round' y se quedan sin opciones de luchar por un billete directo para el Mundial del próximo año

España cerró su periplo en el Europeo con una contundente derrota frente a Portugal.
ESPAÑA 27
Sergey Hernández; Odriozola (1), Garciandia (2), Tarrafeta (3), Gurri (6), Dani Fernández (1) y Javi Rodríguez (2) —equipo inicial— Biosca (ps), Serradilla (-), Alex Dujshebaev (1), Fis (1), Dani Dujshebaev (-), Aleix Gómez (6, 1p), Natan Suárez (-), Víctor Romero (-) y Barrufet (4).
PORTUGAL 35
Valerio; Areia (6, 3p), Neves (1), Iturriza (4), Salvador (2), Frade (2) y Kiko Costa (7, 1p) —equipo inicial— Capdeville (ps), Monteiro (-), Rui Silva (-), Fernandes (3), Branquinho (1), Joao Gomes (3), Martim Costa (6), Brandao (-) y Cavalcanti (-).
Marcadores parciales: 2-3, 3-5, 4-8, 5-11, 9-14 y 12-16 (descanso); 16-20, 19-23, 21-26, 23-28, 24-30 y 25-37 (final). Árbitros: Hansen y Madsen (DEN). Excluyeron a Romero, Odriozola y Serradilla por España; y a Iturriza, Salvador y Rui Silva por Portugal. Incidencias: Encuentro disputado en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca).
Se acabó el Europeo para los Hispanos. Después de aferrarse a sus opciones de lograr un billete mundialista a través de la quinta plaza con su victoria ante Francia, los de Jordi Ribera cayeron frente a Portugal (27-35) en el último partido de la 'Main Round', quedándose así sin ninguna opción de luchar por algún premio. España, precipitada y endeble en defensa, fue superada de principio a fin por el conjunto luso, liderado en ataque por los hermanos Costa, y que echaron el cerrojo atrás con Salvador y Valério.
El partido se antojaba fundamental para los Hispanos, obligados a ganar sí o sí a Portugal, para después esperar una carambola que les permitiera luchar por el quinto puesto, que tiene un premio de consolación con el billete directo al Mundial de 2027. Pero, España estaba de sobra advertida del talento ofensivo del conjunto luso, con los hermanos Costa al mando de las operaciones en un duelo con cuentas pendientes, puesto que la derrota hace un año en el Mundial, ante este rival, dejó a los de Ribera sin opción de luchar por las medallas. Esas ganas de revancha pasaron factura de inicio a los Hispanos no tardarían en verse por detrás del marcador.
Tras unos primeros compases de tanteo, Portugal comenzaba a imponer su juego, mientras que España coleccionaba pérdidas. Aunque mejoró en la segunda parte, nunca fue capaz de igualar la consistencia de su rival que acabó imponiéndose por ocho goles de margen.