Arranca la segunda era de De la Barrera en la Cultural Leonesa
La dirección y el Ayuntamiento de León aúnan esfuerzos en la búsqueda de la salvación del equipo y su permanencia en Segunda División ante la exigencia de su fiel afición

Rubén de la Barrera dirige la primera sesión de su segunda etapa al frente de la Cultural.
Después de las polémicas acontecidas con las instalaciones deportivas de la Cultural, que han conllevado su estancia nómada en diversos campos de entrenamiento a lo largo de la provincia e incluso de la vecina y hermana comunidad autónoma de Asturias, tanto el Ayuntamiento de León como la cúpula del club de fútbol han decidido crear sinergias y olvidar los malos rollos pasados.
Hay que tener en cuenta que la apoderada por Aspire para la Cultural, Natichu Alvarado, llegó a dejar caer la idea de buscar alternativas, otras instalaciones fuera del municipio leonés, con alternativas en los territorios de Santovenia de la Valdoncina, Villabalter o Villacedré. Era una actuación similar a lo que paso hace unos años con el actualmente mejor equipo de la vecina región de Galicia, el Celta de Vigo. Desavenencias entre el dueño del club celeste, Carlos Mouriño, y el carismático alcalde de la ciudad, el socialista Abel Caballero (conocido sobre todo por el mítico encendido de luces navideñas), llevaron a la construcción de la nueva ciudad deportiva del equipo (Afouteza) en el municipio de Mos, limítrofe con la ciudad de Vigo. Actualmente acoge los entrenamientos del primer y segundo equipo.

El concejal de Deportes, Vicente Canuria; el alcalde de León, José Antonio Diez; y el encargado de instalaciones deportivas, José Manuel Vizcaíno.
El objetivo ahora por el que todos reman en la misma dirección es el de buscar la salvación de la Cultural a falta de 15 jornadas para el final del campeonato de la categoría de plata del fútbol español.
Y el escogido para llevar a buen puerto tal encomienda es Rubén de la Barrera, como nuevo inquilino y adalid en la lucha por la salvación. Tiene la obligación de sacarse la espina del último descenso de la Cultural de Segunda División a la tercera categoría del futbol nacional, para no recaer en un Día de la Marmota. Esto es lo que exige la ciudad y la afición culturalista tras su apoyo incansable a lo largo de las décadas pasadas por el desierto de categorías no profesionales e incluso por los campos de tierra.
Cuando el técnico gallego De la Barrera redebute el próximo domingo, en su segunda etapa al frente de la Cultural Leonesa, lo hará ante un rival, la Unión Deportiva Las Palmas, al que se le vinculó en tiempos pasados hasta dos ocasiones pero en el que, por diferentes motivos, no acabó fraguando su llegada al banquillo el equipo canario.

Natichu Alvarado choca la mano con los jugadores de la Cultural.
El destino ha querido ser caprichoso y el primer partido de Rubén de la Barrera con la Cultural se va a producir en un choque donde muchos ojos van a estar también en el banquillo visitante ya que una hipotética derrota en el Reino de León colocaría en una situación muy comprometida a García Plaza.
De hecho, la Cultural Leonesa ya ha sido verdugo de otros entrenadores cuyo último episodio al frente de sus equipos se produjo ante este rival, casos de Pellicer en el Málaga o Justo en el Mirandés, destituidos tras sus respectivas derrotas en León, 1-0 y 3-2, en las que hasta ahora han sido las únicas victorias culturalistas ante su afición.
Queda por ver quienes conformarán el 11 inicial de la Cultural con el nuevo inquilino y tras solo cuatro días de entrenamientos previos, con muchos ojos puestos en el posible debut de alguno de los cuatro fichajes invernales o la titularidad de un Lucas Ribeiro que ha empezado desde el banquillo en los últimos partidos.