La Real Sociedad se lleva la Copa del Rey en los penaltis
Marrero emula a Arconada y se convierte en el héroe de la final. Real Sociedad y Atlético empataron a dos goles como en 1987 y como entonces el portero donostiarra fue el protagonista en la tanda
La Real Sociedad, con Marrero como protagonista principal se llevó la alegría del campeón copero. Al Atlético le queda la Champions League.
El tiempo es cíclico, con eras que nacen, mueren y se repiten que tejen la existencia. La rueda gira sin cesar, tejiendo la urdimbre de las eras con los hilos de las vidas humanas, donde los mismos eventos, almas y civilizaciones resurgen una y otra vez. Eso es lo que ha sucedido hoy en la final de la Copa del Rey disputada en La Cartuja, que ha rememorado los eventos acontecidos el 27 de junio de 1987, anterior final que enfrentó a Atlético de Madrid y Real Sociedad [2(3)-2(4)].
Hace 39 años, la Real Sociedad se adelantó, tal y como ha sucedido ayer, el Atlético empató, pero los donostiarras volvieron a marcar antes del descanso. el 2-2 llegaría en los minutos finales y en la prórroga nada sucedería, para en los penaltis lucirse Arconada como ha hecho ayer Marrero. Como si fuera un guion escrito por uno de los mejores guionistas, todo ha vuelto a suceder de la misma manera.
Está claro que el 0-1 tan temprano para los donostiarras cambió todos los planes del equipo de Simeone. Fue un mazazo para los colchoneros. El equipo vasco, con un juego muy fluido y vertical, demostró tener las ideas muy claras, pero el Atlético, tras reclamar sin éxito una posible falta de Martín sobre Julián al borde del área, reaccionó e igualó pronto, a los 18 minutos.
Lo hizo por medio de su jugador más enchufado e incisivo, el extremo izquierdo nigeriano Lookman, quien, tras la única buena triangulación quizás de los rojiblancos en la primera mitad, controló un pase de Griezmann al centro del área para batir a Marrero de un tiro raso e inapelable. El 1-1 lo devolvía todo al origen, pero levemente con mejores sensaciones para la Real.
Desconectado en el medio campo y con Llorente y Koke superados por la presión txuri urdin y por un gran Soler, bien auxiliado por Turrientes y los laterales donostiarras, al Atlético le costó un mundo hilvanar jugadas. Su fútbol era gris, nublado, salvo algunas incursiones de Lookman, su mejor hombre.
El segundo tiempo fue un monólogo rojiblanco, con la Real Sociedad afanada en defender y el Atlético, dominador y llegando mucho arriba. En el 83 Julián Álvarez controló con la derecha un pase de Llorente y se sacó desde la frontal un potente zurdazo para forzar la prórroga. La Real, hundida en su área hasta entonces, salió con más brío y todo se igualó, con las fuerzas mermadas en ambos. Soler y Óskarsson tuvieron opciones, pero la más clara la tuvo en el 100 el atlético Julián Álvarez, reactivado tras el descanso, remató a la cruceta derecha, lo que dio paso a una tanda de penaltis en la que triunfo el cuadro vasco.