LA VOZ DE LA AFICIÓN
En las buenas y en las malas
Dice una celebre canción de grada que hay que estar con el equipo en las buenas y en las malas. Desde el punto de vista de un aficionado es fácil decirlo y la mayoría de veces cumplirlo. En cualquier caso, el aficionado es soberano de sus emociones y de sus actitudes, y por supuesto de su economía. Sólo a él mismo debe dar explicaciones.
Esta introducción sirve para recordar tiempos no muy lejanos. Concretamente hace un año, día arriba día abajo, donde veíamos a la actual portavoz de la Cultu, despedirse los aficionados desde el césped cantando y bailando con los jugadores, además de la grada coreando Natichu... Natichu... Tiempos de fama y gloria. Momentos de alegría e ilusión compartida por todo el Reino de Leon. Entrevistas por doquier y apariciones públicas para recoger halagos y premios.
Pero hete aquí que trascurrido un año, todo lo que parecía un campo de vino y rosas se ha convertido en una zarza llena de espinas y malas hierbas.
La alegría mostrada a raudales se ha convertido en un vacío existencial que deja a los aficionados con el cántico en la boca... ¿Sólo en las buenas? ¿Dónde está ahora la dicharachera y feliz Natichu?
Aparte de la foto con los patrocinadores, que aquí sí que rompo una lanza en su favor y reconozco que los compromisos están para cumplirlos, en estos momentos crudos para el culturalismo no sabemos mucho más de la gerente, portavoz, apoderada o vete a saber qué cargo ocupa. Es ahora cuando el aficionado quiere ver el liderazgo de quien representa el escudo que ama, por quien sufre en las malas y disfruta en las buenas.
A diferencia del anterior gerente, que no se prodigaba ni en los días felices, la actual mandamás lleva desaparecida demasiado tiempo. No es que nadie la eche de menos, pero la situación bien exige transmitir o contar algo a los que morimos por nuestra Cultu antes de que llegue un final que mucho nos tememos no va a ser feliz.
Moraleja: si estás en las buenas, no desaparezcas en las malas. ¡Aúpa Cultu!... Siempre.